El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció en la madrugada del domingo que los programas TSA PreCheck y Global Entry cerrarían temporalmente para ahorrar fondos limitados debido al cierre parcial del gobierno que aún está en curso. Según el comunicado, esta suspensión entraría en vigor a las 3 a.m. en la costa oeste de Estados Unidos.
Pamela Blakeman, quien llegó al Aeropuerto del Condado de San Luis Obispo para su vuelo de las 5 a.m. con destino a Colorado, relató que ella estaba informada sobre el cierre antes que los agentes locales de la TSA. Comentó que inicialmente dudaron sobre la veracidad de la noticia, pero luego recibieron información contradictoria sobre la aplicación del cierre, indicándose que se haría de manera «caso por caso».
Pocas horas después, la TSA emitió un comunicado aclarando que el programa TSA PreCheck seguía operativo y no habría modificaciones para los viajeros. Posteriormente, el DHS rectificó su mensaje original con una declaración similar, generando aún mayor confusión entre los pasajeros.
Kathleen Hill, otra pasajera que viajaba de San Luis Obispo a Texas, expresó su frustración por la falta de información clara y coherente. Señaló que habían leído sobre la supuesta cancelación completa, pero luego recibieron mensajes contradictorios que dificultaban saber qué esperar y cómo proceder.
Blakeman, usuaria de TSA PreCheck desde hace cuatro años junto a su esposo para evitar largas filas en aeropuertos concurridos, manifestó preocupación por su vuelo de regreso desde Denver, uno de los aeropuertos más transitados. Espera que las autoridades resuelvan la situación antes de su regreso, previsto en diez días.
Hasta la tarde del domingo, TSA PreCheck permanecía activo, pero la incertidumbre y la falta de una comunicación unificada continúan generando inquietud en los viajeros. Hill enfatizó que, si se planea cancelar el programa debido al cierre, deberían comunicarlo claramente para evitar estresar a los viajeros innecesariamente.
La situación refleja las dificultades que enfrentan los viajeros locales en medio de contradicciones y confusiones institucionales durante el cierre parcial del gobierno, complicando la planificación de sus desplazamientos y generando incertidumbre sobre la continuidad de servicios clave en los aeropuertos.