Numerosas empresas constructoras afiliadas a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Hidalgo están experimentando un aumento preocupante de llamadas de extorsión telefónica, así como casos recurrentes de robo de maquinaria pesada. Estos incidentes se han concentrado principalmente en la ciudad de Pachuca, generando un ambiente de inseguridad y preocupación entre los empresarios del sector.
Según comentó Germán Ramón Carrillo Téllez, presidente de la CMIC delegación Hidalgo, al menos diez reportes formales de intentos de extorsión han sido documentados entre los miembros de la cámara. Afortunadamente, hasta la fecha, ninguno de estos casos ha derivado en pagos o acuerdos que beneficien a los delincuentes, lo que evidencia la resistencia y cautela de las empresas ante estas amenazas.
Estos ataques se han identificado gracias a un sistema de comunicación interna mediante un chat donde los afiliados alertan a sus compañeros sobre cualquier situación de riesgo vinculada a extorsiones. Esto permite una rápida difusión de la información y una respuesta coordinada para enfrentar los problemas de seguridad.
Adicionalmente, la CMIC mantiene una estrecha colaboración con el Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i) de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo, a fin de dar seguimiento puntual a las denuncias y fortalecer los mecanismos de protección para los integrantes del sector constructor.
El robo de maquinaria representa otro factor crítico que afecta a las empresas de construcción, ya que impacta directamente en los costos y tiempos de ejecución de las obras en curso. Esta problemática añade presión económica y operativa a un sector vital para el desarrollo regional.
Respecto a la participación del crimen organizado, Carrillo Téllez aclaró que, por ahora, no se ha detectado una infiltración directa en la industria de la construcción dentro de Hidalgo, aunque la vigilancia debe mantenerse constante para evitar cualquier escalada del fenómeno delictivo.
En cuanto a la estructura y crecimiento del gremio, la CMIC finalizó el 2025 con 326 empresas afiliadas y se ha planteado la ambiciosa meta de aumentar a 500 el número de agremiados durante el 2026. Entre las prioridades de la nueva dirigencia está fomentar la incorporación de compañías locales en proyectos clave de infraestructura, incluyendo el polo de desarrollo de Zapotlán y las obras públicas estatales.
Sobre el proyecto ferroviario que conecta el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) con Pachuca, el presidente señaló que la Secretaría de la Defensa Nacional ha establecido un padrón específico para empresas que quieran participar. Sin embargo, las firmas locales aún no han podido integrarse debido a que no cumplen con ciertos requisitos exigidos, lo que ha motivado una propuesta para dialogar directamente con autoridades de la Sedena y resolver estas barreras.
Además, la nueva administración tiene planes para crear un banco de proyectos que será presentado a funcionarios estatales y municipales como una manera de promover el desarrollo coordinado y estratégico de obras. También impulsarán la certificación de empresas para garantizar que los trabajos cumplan con altos estándares de calidad y profesionalismo.
Finalmente, Carrillo Téllez destacó la importancia de revisar los precios de obra debido al aumento constante en los costos de materiales. Se trabajará para mantener acuerdos con sindicatos de la construcción que permitan evitar incrementos tarifarios que puedan afectar la continuidad y viabilidad de los proyectos en ejecución, buscando así una estabilidad que favorezca tanto a trabajadores como a empresarios.