La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) llevó a cabo una conferencia para informar con mayor detalle sobre el origen y la evolución del derrame de hidrocarburos que actualmente afecta a diversas zonas del Golfo de México. Este desastre ambiental ha causado preocupación por la contaminación en áreas costeras y marinas importantes para la región.
Raymundo Pedro Morales, representante de Semarnat, explicó que el derrame tiene tres fuentes distintas relacionadas con la contaminación. Desde el 2 de marzo, cuando se recibieron los primeros reportes sobre la presencia de hidrocarburos en el agua, se activaron los planes de contingencia para mitigar el daño. Se identificó que un buque provocó un vertimiento ilegal en el área de fondeo del Puerto de Coatzacoalcos, aunque no ha sido posible determinar con precisión el buque responsable.
«El 3 de marzo, Pemex notificó que un buque realizó un vertido ilícito en una zona de fondeo del Puerto de Coatzacoalcos, aunque no se logró identificar con exactitud cuál buque fue el causante», informó Raymundo Pedro Morales.
A partir de esta fecha, las manchas de hidrocarburos comenzaron a expandirse hacia las playas de Alvarado, Veracruz, donde la contaminación aumentó y se dispersó con el paso de los días. Recientemente, hace apenas dos días, se detectaron manchas de combustible en la playa Miramar en Ciudad Madero, Tamaulipas, las cuales están siendo atendidas por las autoridades competentes para evitar su propagación.
«Desde el inicio, se realizaron sobrevuelos en la mar y vigilancia con buques para detectar combustible flotando sobre el agua y localizar la fuente originaria del derrame», enfatizó Pedro Morales.
SITUACIÓN ACTUAL
Las autoridades confirmaron que las costas del Golfo de México, especialmente en las regiones de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, continúan afectadas por la contaminación. Además, se mantiene activa la emanación natural de chapopoteras en las cercanías del campo petrolero de Cantarell, uno de los principales puntos donde se concentra este fenómeno natural relacionado con la presencia de hidrocarburos.
«El origen de estas emanaciones aún no está completamente determinado; podría tratarse de chimeneas naturales de chapopoteras, infraestructura petrolera, o una combinación de ambos. Estas emanaciones en las proximidades de Cantarell fueron confirmadas mediante recientes vuelos de reconocimiento», informaron las autoridades.
Conferencia de la Semar:
«Existen tres fuentes del contaminante: un buque y emanaciones naturales de chapopoteras en dos ubicaciones diferentes», destacó Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina, durante su intervención sobre el derrame en el Golfo de México.
La conferencia fue encabezada por Semarnat con la participación de diversos funcionarios, quienes detallaron los avances y acciones en torno a esta contingencia ambiental que afecta a la región.
¿CUÁNDO COMENZÓ EL DERRAME?
Los primeros reportes públicos sobre el derrame surgieron a principios de marzo por parte de comunidades indígenas, cooperativas pesqueras y organizaciones ambientalistas que advirtieron la presencia de hidrocarburos en la zona costera. Sin embargo, los estudios preliminares indican que la contaminación comenzó al menos desde finales de febrero, cuando el 20 de ese mes, investigadores detectaron una mancha petrolera de aproximadamente 37 kilómetros mar adentro frente a la costa de Campeche.
ZONAS AFECTADAS
Según la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, hasta el 10 de marzo, las manchas de hidrocarburo afectaron ampliamente todas las playas de los municipios de Tatahuicapan, Mecayapan y Pajapan. Además, se reportó presencia significativa de chapopote en Carrizal, Catemaco, así como en áreas del litoral dentro de la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas, incluyendo La Barra de Sontecomapan y Roca Partida.
En Tabasco, comunidades locales señalaron que la mayor acumulación de chapopote ocurrió en Paraíso y Sánchez Magallanes, donde el petróleo fue arrastrado desde el mar hacia las costas, provocando daños ambientales en ecosistemas marinos y terrestres.
Este derrame ha generado alarma y atención especial debido al riesgo de impactos negativos en la biodiversidad, incluyendo especies marinas protegidas, y en actividades económicas como la pesca y el turismo en la región.