La Cruz Roja Mexicana nacional llevó a cabo una rigurosa auditoría sobre los estados financieros correspondientes a los periodos 2024 y 2025 en su Delegación de Tamaulipas, descubriendo irregularidades en la gestión de los recursos económicos. Debido a estos hallazgos, la institución tomó la decisión de remover al personal involucrado, como parte de su compromiso con la transparencia y la responsabilidad en el manejo de fondos públicos.
Mario Alberto Zendejas González, coordinador nacional de Delegaciones, ofreció una conferencia de prensa en Ciudad Victoria donde detalló que, pese a la desinformación que circula en redes sociales sobre el destino de los recursos, la Cruz Roja está enfocada en aclarar y corregir estas situaciones para fortalecer la confianza ciudadana.
Las inconsistencias detectadas llevaron a realizar ajustes administrativos y financieros en la delegación de Tamaulipas. Aunque no se especificaron las pérdidas económicas, se confirmó que se aplicaron revisiones contables exhaustivas para garantizar una gestión adecuada. El proceso incluyó la remoción del responsable de la delegación estatal a fin de asegurar la rendición de cuentas.
«Contamos con mecanismos de supervisión a nivel nacional que permiten realizar revisiones administrativas y financieras. En el análisis de la documentación de 2024 y 2025 emergieron diferencias relevantes en gastos y acciones operativas que exigían una aclaración profunda. Tras un estudio detallado, se decidió efectuar los cambios necesarios, incluyendo la remoción del encargado de la delegación estatal,» explicó Zendejas González.
Continuidad de servicios pese a dificultad financiera
Aun en medio de la crisis financiera, la Cruz Roja Mexicana trabaja conforme a su normativa institucional para mantener la correcta aplicación de los recursos. Los procedimientos internos continúan en marcha con el objetivo de preservar la calidad y oportunidad en la atención a la población.
«La Cruz Roja reafirma su compromiso permanente con la legalidad y el fortalecimiento institucional. Nuestra prioridad es asegurar la continuidad y calidad en los servicios, manteniendo una operación cercana y humana. La actuación de nuestro personal sigue los principios de profesionalismo, oportunidad y humanidad,» aseguró el coordinador nacional.
Aunque la situación económica actual es complicada, la institución no considera cerrar o suspender servicios en Tamaulipas. Sin embargo, para mantener un funcionamiento óptimo en sus 10 bases distribuidas en la región, especialmente en Tampico y Ciudad Victoria, la delegación requiere una inyección financiera mínima de 2 millones de pesos.
Convocatoria a la sociedad y al sector empresarial
Junto a Jesús Manuel Suárez Silveira, coordinador general de la delegación estatal, Zendejas González enfatizó la necesidad de fortalecer la captación de recursos. Se hizo un llamado a la ciudadanía y a los empresarios para apoyar la continuidad de las operaciones, pues la disponibilidad de financiamiento es vital para la prestación de servicios de emergencia y mantenimiento de unidades.
«A pesar de la adversidad financiera, no se contempla la suspensión de actividades; sin embargo, la sostenibilidad de los servicios dependerá de los recursos disponibles. Es fundamental contar con combustible y mantenimiento de las unidades para no reducir el alcance operativo,» puntualizó el coordinador.
Las 10 bases bajo la Delegación Tamaulipas están ubicadas en Miguel Alemán, Soto La Marina, Estación Manuel, Aldama, Xicoténcatl, Tula, Llera, Tampico, Altamira y Ciudad Victoria. Actualmente, la nómina integra a 183 personas, entre operativos y personal administrativo.
En julio de 2025, la Cruz Roja Delegación Sur de Tamaulipas enfrentó graves dificultades debido a la falta de ambulancias disponibles, lo que llevó a que los paramédicos atendieran emergencias en vehículos no convencionales, como una camioneta de redilas. Este hecho, aunque posteriormente aclarado, evidenció una problemática creciente desde 2020 cuando se suspendió la tradicional campaña de boteo debido a la pandemia.
Desde 2023, la institución operaba con un 40% menos ambulancias debido a fallas mecánicas sin posibilidad de reparación inmediata, lo que deterioró aún más la capacidad operativa. Eduardo Lacavex Palacio, entonces presidente del Consejo Directivo, reconoció un pasivo acumulado de 1.2 millones de pesos en insumos básicos y combustible, con proveedores que durante la crisis les apoyaron otorgando materiales a crédito.
Durante el año 2025, sólo dos ambulancias estuvieron activas en la región, insuficientes para responder a la demanda creciente de emergencias reportadas vía el teléfono 911. Tras la auditoría derivada del caso público de la camioneta de redilas, el Consejo Directivo de Cruz Roja en Tampico fue disuelto y la base se integró directamente a la Delegación Tamaulipas para mejorar su administración y control.