Cuesta College tiene planes para abrir un tercer campus en el condado de San Luis Obispo, específicamente en Arroyo Grande, en el lugar que anteriormente ocupaba una farmacia. Esta decisión surge debido a que aproximadamente el 25% de los estudiantes de la universidad residen en el sur del condado.
Jill Stearns, presidenta de Cuesta College, destacó que la institución ha colaborado con la escuela secundaria de Arroyo Grande durante más de 30 años, ofreciendo educación en conjunto. La apertura de este nuevo campus permitirá extender las horas de servicio a los estudiantes, superando la limitación actual de solo impartir clases fuera del horario escolar, ya que actualmente la universidad renta espacio en dicha escuela.
El distrito escolar unificado Lucia Mar ha dado la oportunidad a los alumnos de secundaria de participar en la matrícula dual, lo que significa que pueden obtener créditos universitarios a través de cursos impartidos en la escuela secundaria. Hillery Dixon, subdirectora del currículo en dicho distrito, indicó que esta colaboración ha sido fundamental para facilitar el acceso de los estudiantes a cursos de nivel universitario.
En los tres institutos de la zona, cerca de 1,269 estudiantes forman parte de este programa de matrícula dual, representando alrededor del 40% del total. Además, del grupo de graduados del año anterior, el 44% decidió continuar sus estudios en colegios de dos años como Cuesta College. Dixon afirmó que esta iniciativa realmente está abriendo puertas para los estudiantes.
Uno de los motivos principales para establecer un campus permanente en Arroyo Grande es la gran cantidad de estudiantes del sur del condado, quienes enfrentan dificultades para desplazarse al campus principal en San Luis Obispo. La presidenta Stearns señaló que esta nueva ubicación facilitará que los estudiantes que ya participan en Cuesta puedan tomar clases más cerca de sus hogares.
El nuevo campus estará ubicado en la esquina de Grand Avenue con Oak Park Boulevard, donde anteriormente se encontraba una farmacia Rite Aid, y se espera que abra sus puertas en enero de 2029. Stearns agregó que las aulas estarán equipadas con tecnología avanzada, preparada no solo para las necesidades actuales sino también para el futuro. El consejo directivo ha insistido en que el diseño del campus sea atractivo y acogedor para que los estudiantes se sientan motivados a acudir, permanecer y aprender.
Finalmente, Dixon expresó que la mayor disponibilidad de clases locales será una gran ventaja para la comunidad, ampliando las oportunidades educativas para los estudiantes y fortaleciendo el desarrollo académico en la región.