Mediante el uso estratégico de radares terrestres y plataformas aéreas de largo alcance, el control y detección de aeronaves ilícitas en el espacio aéreo mexicano ha experimentado un avance significativo gracias a las acciones del Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (Cenavi). Esta institución ha logrado inhibir con éxito la incursión de traficantes aéreos en territorio nacional, fortaleciendo la seguridad aérea del país.
El Cenavi, dependiente del Ejército Mexicano y órgano sucesor del antiguo Sistema Integral de Vigilancia Aérea (SIVA), ha fortalecido notablemente sus capacidades operativas al incorporar tecnologías innovadoras, como aeronaves no tripuladas, y establecer una estrecha coordinación con otros países del continente americano para recibir alertas oportunas sobre movimientos aéreos sospechosos. Esta cooperación internacional ha sido fundamental para anticipar y neutralizar amenazas con mayor eficacia.
En el contexto actual, los cárteles del narcotráfico han desarrollado sofisticados métodos que incluyen la creación de sus propios “espacios aéreos protegidos” mediante tecnología avanzada. Esto refleja una evolución paralela en sus operaciones, donde han cambiado la producción tradicional de marihuana por la fabricación clandestina de metanfetaminas en regiones como Chihuahua. Junto a esta realidad, el Cenavi se mantiene a la vanguardia tecnológica y operativa para contrarrestar estas amenazas.
Jorge Acevedo Aguilar, jefe de la subsección de operaciones del Cenavi, señaló que la coordinación nacional entre las fuerzas armadas de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, unida a la integración de tecnologías avanzadas como radares terrestres y plataformas aéreas equipadas con sistemas radar, ha provocado una drástica reducción en los intentos de ingreso ilícito al país desde el inicio de la administración actual. Acevedo resaltó la importancia de la colaboración con instituciones federales, civiles y autoridades extranjeras para aumentar la eficacia en el combate a estas incursiones.
El funcionamiento del Cenavi se basa en la detección anticipada de aeronaves ilícitas antes de que crucen la frontera mexicana. Gracias a la coordinación efectiva con países de Centroamérica y Sudamérica, el Centro puede desplegar unidades operativas tanto por aire como por tierra, esperando a las aeronaves para interceptarlas y acompañarlas hasta que aterricen en zonas controladas, evitando así cualquier ingreso ilegal.
«La incorporación de nuevas tecnologías aeronáuticas ha sido indispensable para elevar nuestras capacidades de detección contra cualquier aparato que intente ingresar ilícitamente al espacio aéreo nacional,» destacó un representante del Cenavi. «Contamos con sistemas que permiten una detección inmediata y anticipada, por lo que, ante cualquier sospecha de ingreso ilegal, estamos preparados para interceptar y vigilar la aeronave desde su aproximación inicial.»
Incremento significativo en la vigilancia aérea nacional
Entre los equipos tecnológicos destacados se encuentran los radares terrestres y las plataformas aéreas equipadas con radares de largo alcance, que amplían la capacidad de detección en todo el territorio de La Raza Media. Estos sistemas permiten una vigilancia efectiva y oportuna para prevenir incursiones ilícitas.
El coronel Acevedo enfatizó que el objetivo inmediato del Cenavi es consolidarse como el principal organismo rector a nivel federal encargado de las capacidades tecnológicas y operativas que inhiben amenazas aéreas contra la seguridad nacional. Este planteamiento busca dotar al país de una estructura sólida y confiable en la protección de su espacio aéreo.
En este contexto, el Ejército Mexicano también se prepara para enfrentar desafíos tecnológicos emergentes, como el despliegue de un grupo especial contra drones en el marco del Mundial 2026, con el fin de garantizar máxima seguridad en eventos internacionales de gran relevancia.
En suma, las labores del Cenavi representan un esfuerzo integral y multidimensional que combina tecnología de punta, coordinación regional e institucional y una actualización constante ante las nuevas modalidades del crimen organizado. Este enfoque es fundamental para salvaguardar la soberanía aérea y hacer frente a las amenazas que afectan la estabilidad y seguridad de La Raza Media.