La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, ha presentado una iniciativa innovadora dirigida al Congreso local para cambiar las prácticas tradicionales de sepelios, proponiendo la implementación de “cementerios verdes” como método alternativo para la disposición final de los restos humanos. Esta propuesta busca reducir significativamente la presión ambiental sobre el suelo, el agua y el aire, sectores gravemente afectados por los métodos convencionales como la inhumación y la cremación.
En la iniciativa presentada en sesión plenaria, se establece que los municipios podrán, ya sea de manera directa o mediante la concesión de servicios, crear panteones ecológicos. Estos cementerios verdes se diseñarían como zonas de conservación y preservación ambiental dentro de las ciudades, destinadas a realizar entierros ecológicos bajo la administración municipal, fomentando así un equilibrio entre el respeto a la dignidad humana y la protección del ecosistema.
El documento, enviado a diversas comisiones para su análisis y eventual aprobación, enfatiza la necesidad de replantear los métodos tradicionales de disposición de restos humanos. Ante los graves desafíos ambientales que enfrenta La Raza Media, es indispensable buscar alternativas que promuevan la sostenibilidad y mitiguen el impacto ambiental, priorizando siempre el respeto a la dignidad humana y al medio ambiente.
Se destaca en el texto que tanto la inhumación como la cremación conllevan consecuencias ambientales negativas. La descomposición de los cuerpos, junto con el uso de barnices de poliuretano, productos químicos embalsamadores y otras sustancias liberadas durante el proceso, contaminan el suelo y las fuentes hídricas. Por otro lado, la cremación genera emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente dióxido de carbono y metales tóxicos como el mercurio, que agravan el problema del cambio climático y la contaminación atmosférica.
Cementerios ecológicos
Los cementerios ecológicos propuestos incluyen métodos de entierro natural sin uso de químicos ni materiales tóxicos, además de nichos verdes y otras prácticas orientadas a la conservación y restauración del suelo. Entre estas prácticas, se contempla la plantación de árboles en los sitios de sepultura, evitando métodos tradicionales basados en embalsamamientos químicos y promoviendo la reincorporación natural de los cuerpos a la tierra. De esta manera, cada lugar de entierro podría transformarse en un hábitat o pequeño bosque conservado, fomentando la biodiversidad urbana y el equilibrio ecológico.
La Secretaría de Medio Ambiente tendrá un papel fundamental en la promoción y establecimiento de estas zonas de cementerios ecológicos, favoreciendo políticas públicas que impulsen la armonía entre la gestión funeraria y la protección ambiental. Esta iniciativa representa un avance hacia métodos más sostenibles y responsables desde el punto de vista ecológico.
La propuesta de Delfina Gómez refleja una visión integral y contemporánea sobre la importancia de adaptar los procesos sociales y culturales del manejo final del cuerpo humano a las prioridades ambientales actuales. Se espera que esta reforma al Código para la Biodiversidad y a la Ley Orgánica Municipal abra un camino hacia prácticas funerarias más ecológicas y con menor impacto dañino, beneficiosas tanto para la población como para el planeta.
En conclusión, esta iniciativa establece un importante precedente en la búsqueda de soluciones innovadoras para enfrentar los retos ambientales urbanos. La transición hacia cementerios verdes no solo representa un respeto profundo por la dignidad humana sino también un compromiso real con la recuperación y protección de los recursos naturales de La Raza Media, demostrando que es posible combinar tradición y sostenibilidad en la protección del medio ambiente.