Sulema Yasmín, madre de Zahid Alberto Castro, denunció la ausencia de alertas oportunas en hospitales de Sonora ante la aparición de síntomas similares en varias víctimas tras la aplicación de sueros vitaminados. Su caso ha sacado a la luz graves omisiones en la atención médica que podrían haber contribuido a una serie de fallecimientos relacionados con este método de tratamiento.
En una entrevista exclusiva para La Raza Media Televisión con Tania Díaz, la señora Yasmín describió con detalle cómo su hijo Zahid perdió la vida poco después de recibir un suero vitaminado en su domicilio. Pidió a las autoridades que esclarezcan los hechos que ella considera constituyen una negligencia médica grave, debido a la falta de supervisión profesional y seguimiento adecuado.
Señalan falta de medidas preventivas
De acuerdo con su relato, Zahid solicitó el servicio a domicilio el 28 de marzo tras experimentar malestar atribuible a una resaca, condición que ya había tenido anteriormente. Una enfermera acudió para aplicar el suero sin que hubiera presencia de un médico. Solo algunas horas después el joven comenzó a mostrar síntomas preocupantes.
El suceso se enmarca dentro de una serie de casos en Sonora que ya suman ocho muertes y once casos sospechosos relacionados con sueros vitaminados. Sulema enfatizó que la enfermera se retiró luego de administrar el tratamiento y el doctor responsable no se presentó. “A las dos horas comenzó a sentirse muy mareado”, describió. Después, la salud de Zahid decayó de forma progresiva mientras los diagnósticos médicos fueron cambiando sin la debida claridad.
La denunciante destacó que todos los casos parecían seguir un patrón clínico semejante, pero lamentablemente no se activaron las medidas preventivas necesarias para evitar nuevas tragedias.
“A todos nos dijeron que era dengue, rickettsia, todos tuvieron las mismas complicaciones”, expresó con indignación Sulema Yasmín, resaltando la falta de respuestas claras y efectivas por parte del sistema de salud.
Tras el fallecimiento de su hijo, Sulema tuvo contacto con otras familias afectadas, con quienes identificó paralelismos en los diagnósticos y en la evolución de los pacientes, quienes sufrieron hemorragias y fallas orgánicas en común. Esto demuestra que los síntomas no eran aislados ni atribuibles a enfermedades comunes.
Criticó la lentitud en la reacción de las autoridades sanitarias pese a contar con antecedentes claros, lo que habría permitido evitar más muertes si se hubieran tomado medidas a tiempo.
“Si ya sabían que mi hijo había fallecido primero, ¿por qué no hicieron algo también por ella?”, cuestionó Sulema en referencia a Catalina Figueroa, otra víctima que fue atendida posteriormente pero sin la protección necesaria para evitar el daño.
???????? El número de muertes por sueros vitaminados intravenosos en Sonora aumentó a ocho, todas relacionadas con una clínica homeopática. El médico presuntamente responsable, Maximiano ‘N’, permanece prófugo y es buscado activamente. #LaRazaMedia17h con @hzamarron pic.twitter.com/6rQikMiUrn— La Raza Media (@LaRazaMedia) 8 de abril de 2026
Síntomas se atribuyeron a otros padecimientos
Según el testimonio proporcionado, en diversos hospitales los síntomas presentados fueron erróneamente diagnosticados como dengue o rickettsia. Esta confusión diagnóstica contribuyó a retrasar la identificación y el abordaje real del problema que estaba afectando a los pacientes, ya que “les decían lo mismo a todos”, aseguraba Sulema.
La familia afectada ha solicitado que la investigación no solo se concentre en el origen y composición de los sueros vitaminados, sino también en cómo el sistema de salud respondió a estos casos con signos y síntomas similares, para garantizar una respuesta adecuada en el futuro.
“Queremos que esta situación sea dada a conocer públicamente para evitar que vuelva a repetirse”, concluyó Sulema Yasmín, exhortando a una mayor transparencia y acción.
El hermano de una víctima también compartió conmovedores detalles sobre la muerte por suero vitaminado en Sonora, describiendo cómo la paciente estaba “sin presión y pálida” antes de su fallecimiento, evidenciando la gravedad del problema que ha generado alarma social y preocupación en toda la comunidad sanitaria local.