En un triste contexto de violencia y desapariciones en Morelos, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) enfrenta una alerta creciente tras la desaparición de una tercera estudiante en apenas dos semanas. Luego del hallazgo sin vida de Kimberly Joselin y Karol Toledo, ambas pertenecientes a diferentes campus de la UAEM, ahora la comunidad universitaria y sus familiares están profundamente preocupados por el paradero de Alondra María Stephanye Contreras Galarza, alumnade la Facultad de Nutrición que permanece desaparecida y cuya integridad está en riesgo.
Alondra Stephanye Contreras Galarza tiene 18 años y es originaria de Cuautla, Morelos. Según la información proporcionada por su familia a través de redes sociales, ella salió de su casa con rumbo a Cuernavaca el 5 de marzo de 2026 alrededor de las 10:30 horas. Su última comunicación fue a las 14:24 del mismo día cuando contactó a su madre para informar que había llegado bien a la capital del estado. Sin embargo, desde entonces no se ha tenido más noticias de ella, y los intentos de contacto por parte de su madre ya no han sido respondidos debido a que su teléfono aparece fuera de servicio.
Este hecho ocurre en un ambiente de gran tensión en Morelos, ya que sólo días antes, dos jóvenes estudiantes de la UAEM habían desaparecido y luego fueron encontradas sin vida. El primero de estos casos fue el de Kimberly Joselin Ramos Beltrán, estudiante de contaduría, quien desapareció el 20 de febrero tras salir de su hogar para asistir a clases en Cuernavaca. Su cuerpo fue localizado diez días después en una zona boscosa cercana al campus. Por este caso, un detenido ya enfrenta la justicia.
En un caso parecido, Karol Toledo Gómez, estudiante de Derecho en la Escuela de Estudios Superiores de la UAEM, desapareció el 2 de marzo en Mazatepec, a más de 50 kilómetros de Cuernavaca. Su cuerpo fue hallado sin vida tres días después en el municipio de Coatetelco. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos se comprometió a investigar a fondo estos hechos y aclarar todas las líneas de investigación que surjan de estos trágicos sucesos.
La familia de Alondra expresa su desespero y temor de que la joven pueda ser víctima de un delito grave o incluso de desaparición forzada. “Con mucho dolor les comparto que mi hija Alondra Stephanye está desaparecida. Ella salió de Cuautla rumbo a Cuernavaca porque desconocía con certeza la situación de las marchas en la UAEM, pero no regresó a casa y tememos que haya sufrido algún daño”, indicó la madre de la joven, Georgina, en sus redes sociales. Asimismo, su tío Martín añadió que el celular de Alondra está fuera de servicio, lo cual aumenta aún más el temor de la familia.
La FGE de Morelos activó a primera hora del 6 de marzo una ficha de búsqueda para localizar a Alondra. Según el reporte, mide 1.68 metros, es de complexión delgada, tez morena clara, con ojos grandes y café claro, y cabello lacio y negro hasta los hombros. En el momento de su desaparición vestía un pantalón blanco de enfermería, blusa azul marino con logotipos de la UAEM y de la Facultad de Nutrición, además de zapatos blancos de enfermería. También llevaba lentes de armazón rosa y una mochila beige con detalles en rosa de la marca Kipling.
Este preocupante panorama refleja una creciente inseguridad para las mujeres jóvenes, particularmente estudiantes universitarias en Morelos. La Gobernadora del estado ha manifestado su dolor por los casos recientes y ha reiterado el compromiso de las autoridades para combatir la violencia de género. La comunidad educativa de la UAEM exige respuestas claras y acciones contundentes para garantizar la seguridad de sus estudiantes y evitar que más tragedias como estas se repitan.
Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones, y familiares, amigos y compañeros mantienen activa la búsqueda de Alondra Stephanye, con la esperanza de encontrarla sana y salva. Estos casos han puesto el foco en la urgente necesidad de reforzar los protocolos de protección y atención a las víctimas, así como en la implementación de políticas efectivas que erradiquen la violencia contra las mujeres en La Raza Media.