En México, de un total de 4 mil 500 notarios activos, apenas 760 son mujeres, una realidad que revela la profunda brecha de género en esta profesión. Guadalupe Díaz Carranza, Presidenta del Colectivo de Notarias 100Y+, destacó que esta disparidad se debe principalmente a las responsabilidades tradicionales asignadas a las mujeres, como el cuidado del hogar y de los hijos, que dificultan su preparación y participación en los exámenes de oposición para acceder a notarías.
Díaz Carranza también expuso que, aunque la legislación exige presentar un examen de oposición para obtener una notaría, en la práctica, es frecuente que se entreguen estas plazas de forma discrecional con fines políticos, lo que limita aún más el acceso equitativo a estos cargos públicos.
Esta situación se debate en un contexto donde, durante la firma de un convenio de colaboración con el Congreso de Coahuila para promover iniciativas a favor de la paridad e igualdad de género, se subrayó que ninguna entidad distingue formalmente entre hombres y mujeres para estos procesos. Sin embargo, siguen existiendo roles de género arraigados que estigmatizan y dificultan la plena participación femenina en la función notarial.
«Es una agenda que debemos fortalecer, impulsando actividades que garanticen que las mujeres tengan igualdad efectiva en la función pública notarial; creo que esta situación también se debe a los roles de género, que siguen siendo muy estigmatizados en nuestro país», señaló Díaz Carranza.
Un estudio realizado por su organización reveló que el 90% del personal que trabaja en notarías son mujeres, lo que apunta a que ellas contribuyen en gran medida desde puestos auxiliares porque no tienen el tiempo necesario para dedicarse exclusivamente a prepararse para el exigente examen de oposición, una complicación que, por el contrario, parece estar resuelta para los hombres.
Necesidad de modificar los procesos
El Colegio de Notarios está promoviendo una reforma al artículo 121 constitucional para establecer que el acceso a una notaría sea exclusivamente mediante un examen de oposición, con el fin de garantizar que solo los candidatos mejor preparados obtengan la plaza. Aunque esta disposición legal ya existe en todas las entidades federativas, en la práctica no se cumple de manera uniforme, y la aplicación queda a la discreción de las autoridades responsables.
Díaz Carranza advirtió que en Zacatecas se ha eliminado el examen de oposición, dejándole al gobernador la decisión de nombrar directamente a los notarios, quienes después reciben un plazo para capacitarse. Esta situación fue calificada como grave, pues pone en riesgo el manejo y resguardo del patrimonio ciudadanoy además refleja la falta de transparencia en el sistema.
Por último, la Secretaria General de la Unión Internacional del Notariado rechazó la idea de elegir notarios por votación popular como una forma de evitar el uso discrecional del cargo, y reconoció que la práctica de entregar notarías como recompensas políticas ha perjudicado a la ciudadanía en general, socavando la confianza pública en esta institución fundamental.
Este panorama resalta la urgencia de promover reformas estructurales y culturales que faciliten la igualdad de género en el ámbito notarial mexicano, afianzando procesos justos y transparentes que permitan a más mujeres acceder y desarrollarse plenamente en esta profesión clave para la seguridad jurídica del país.