La suspensión condicional del proceso judicial solicitada por Rogelio “T”, un elemento de la Secretaría de Marina y presunto cómplice en la muerte del joven Ezequiel, no se concretó durante la audiencia celebrada este lunes en el Centro Integral de Justicia de Altamira. Esta decisión vuelve a poner en el foco la exigencia de justicia de familiares y la sociedad en torno a un caso que ha causado consternación en la región.
Los hechos se vinculan al atropello mortal ocurrido el pasado 28 de marzo en la colonia Morelos, en Tampico, donde el joven de 23 años perdió la vida mientras compraba la cena para su familia. Rogelio “T” fue imputado y vinculado a proceso por el delito de encubrimiento, acusado de haber ayudado a Juan de Dios “N”, presunto responsable del atropello, a evadir la justicia. Esta vinculación ha motivado además la propuesta de la llamada “Ley Ezequiel” en Tamaulipas, que busca endurecer las sanciones para conductores en estado de ebriedad.
Desde temprano, familiares, amigos y miembros de la comunidad se reunieron frente a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, en la colonia La Pedrera, para exigir justicia y la pronta ubicación del principal implicado en el crimen. Con pancartas y consignas como “¡Él sabe dónde está!”, demostraron su firme compromiso con la búsqueda de respuestas y el esclarecimiento completo del caso.
Sigue sin dar información sobre el paradero del responsable
La audiencia para resolver la solicitud de suspensión condicional del proceso duró menos de una hora. Según declaraciones de Hugo Aldair García, abogado de Eneri Balleza, viuda de la víctima, Rogelio “T” no cumplía con los requisitos necesarios para obtener esta medida debido a que no ha proporcionado información alguna sobre el paradero de Juan de Dios “N” ni ha asegurado la reparación del daño causado. En consecuencia, se desistió de la suspensión condicional y Rogelio “T” continuará en prisión preventiva mientras se sigue con el proceso legal en su contra.
Eneri Balleza calificó esta decisión como un paso positivo hacia la justicia, aunque advirtió que las manifestaciones y la presión social no cesarán hasta que el caso se esclarezca por completo y se haga justicia para Ezequiel, quien perdió la vida de forma trágica e injusta.
Actualmente, el proceso judicial continúa con Rogelio “T” privado de la libertad, y la incertidumbre persiste ante la falta de datos que permitan localizar a Juan de Dios “N”, principal responsable del atropello fatal. La exigencia por parte de la familia y la comunidad sigue firme, impulsando una búsqueda incansable para que se esclarezca la verdad y se garantice el castigo adecuado.
Este caso ha trascendido como símbolo de la lucha contra la impunidad y la violencia vial en la región, haciendo eco en la opinión pública y en las iniciativas legislativas como la mencionada “Ley Ezequiel”. El avance en el proceso judicial representa una esperanza para las víctimas y sus familias, pero también un llamado a las autoridades para fortalecer la justicia y la prevención de estos trágicos hechos.