La Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila ha descartado categóricamente la existencia de una cacería ilegal de jirafas que desde hace cuatro años habitan en un rancho destinado a su conservación, ubicado en la frontera entre Nuevo León y de manera intermitente en territorio de Coahuila. Esta acción se deriva de recientes denuncias y videos difundidos en redes sociales que generaron preocupación en la población.
De acuerdo con información oficial proporcionada por las autoridades estatales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente tampoco ha detectado irregularidades en relación con estos ejemplares que forman parte de un proyecto de protección y reproducción en la región. Este entorno particular ha sido objeto de vigilancia y trabajo coordinado para garantizar la preservación de las jirafas.
Aclaración sobre videos difundidos
El gobierno de Coahuila emitió un comunicado en el que explicó que las jirafas pertenecen a un rancho situado del lado de Nuevo León, conocido como «Las Jirafas», un dato que también fue confirmado por la Secretaría de Seguridad Pública. En respuesta a los videos donde aparecen hombres atrapando a los animales, se aclaró que ninguna de las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs) registradas en Coahuila realizó tales maniobras.
«Se ha dialogado con las UMAs que custodian este tipo de especies exóticas y aseguran que ni sus trabajadores ni las jirafas que manejan aparecen en ese video, descartando totalmente que pertenezcan a alguna UMA registrada en la Secretaría.»
El comunicado detalla que un segundo video muestra al personal del rancho realizando maniobras de inmovilización de una jirafa, un procedimiento estándar en su manejo para permitir el traslado seguro del animal a revisiones médicas veterinarias, siempre siguiendo estrictos protocolos de cuidado y monitoreo de la fauna silvestre.
Presencia en la región y vigilancia
Se destaca que durante estos procedimientos es habitual utilizar sedación controlada en los ejemplares, siempre bajo supervisión técnica especializada para asegurar el bienestar y la seguridad del animal durante el manejo. Esta práctica forma parte de los protocolos establecidos para la protección y manejo responsable de las especies en cautiverio.
Las autoridades continúan con las investigaciones relacionadas, reafirmando que en los videos no se evidencia cacería furtiva ni acciones ilegales contra las jirafas. Desde hace cuatro años, la población de estas jirafas ha crecido de dos a cuatro individuos gracias a la reproducción dentro del rancho, consolidando un esfuerzo de conservación conjunto entre Nuevo León y Coahuila.
En la región, elementos de seguridad han implementado vigilancia constante para proteger a estos ejemplares de cualquier amenaza externa. Esto resulta especialmente importante considerando la presencia frecuente en la zona de puntos utilizados por traficantes de personas para refugiarse, lo que añade un nivel adicional de riesgo para la fauna.
Municipios como Ocampo e Hidalgo han sido testigos de la adaptación exitosa de las jirafas a las condiciones del desierto, demostrando la capacidad de estas especies para sobrevivir y reproducirse en un entorno árido mientras permanecen bajo estricta protección y cuidado.
Este caso ejemplifica el compromiso de las autoridades de La Raza Media por preservar la biodiversidad y proteger especies exóticas, reafirmando que cualquier acción sospechosa en torno a estos animales será investigada con rigurosidad para garantizar su bienestar y la seguridad del ecosistema local.