Las chimeneas de la refinería Lázaro Cárdenas en Minatitlán, Veracruz, iluminan el panteón municipal de Tacoteno, donde este jueves se realizó una emotiva despedida para Lorena Medina, una de las víctimas mortales de la explosión en la refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco. La comunidad unida cantó y lloró para honrar su memoria, destacando su espíritu trabajador y su alegría constante.
Lorena, de 56 años de edad, fue la única empleada de Petróleos Mexicanos (Pemex) que falleció como consecuencia del siniestro en Dos Bocas. Sus familiares la recuerdan como una mujer incansable, dedicada a su trabajo y siempre dispuesta a ayudar a los demás. Aquel día, al finalizar su turno, había comentado a una compañera que planeaban ir a desayunar juntas, pero lamentablemente jamás llegó a cumplir su plan.
El día de la tragedia, la familia de Lorena fue informada bajo circunstancias angustiosas. Su hija Viridiana relató en entrevista cómo se enteró del incidente: recibió un mensaje de una amiga de su madre quien le informó sobre un incendio y que no podían localizar a Lorena. Con la incertidumbre creciendo, Viridiana decidió salir con su esposo en busca de noticias, manteniendo la esperanza de que no fuera ella la afectada, hasta que amigos y personal de recursos humanos de Pemex comenzaron a contactarla para darle el pésame.
El cuerpo de Lorena fue trasladado desde Paraíso a Minatitlán, lugar donde residía con su familia. Viridiana añadió que su madre siempre fue muy querida por sus compañeros y vecinos, quienes resaltaron su generosidad y disposición para compartir lo poco o mucho que tuviera, así como su actitud colaborativa dentro de la empresa.
El jueves se celebró una misa de cuerpo presente en memoria de Lorena, culminando con una despedida cargada de emotividad. Mariachis interpretaron canciones como «Amor eterno» al momento de descender el féretro, seguido del tradicional tributo con coronas y el clásico tema «Señora, señora». La despedida fue marcada por un grito de su compadre que definió el sentir general: «Se fue en circunstancias que desconocemos porque así lo pide el sistema… hoy descansa en paz».
La familia, que tiene tradición petrolera, se mantiene cautelosa respecto a los detalles del incidente por temor a represalias, recordando con preocupación incidentes previos, cuando un familiar sufrió quemaduras intentando apagar un incendio en Minatitlán y el sindicato les advirtió que no deberían hablar públicamente.
«Él se quemó las manos y la cara, y el sindicato nos prohibió hablar. Me dijo claramente: ‘si tú vas y hablas, te atienes a las consecuencias'», relató la hija, evidenciando el clima de temor que rodea a esta tragedia.
Tras el incidente en 2021, la familia afrontó dificultades con el sindicato para la jubilación del trabajador afectado, una experiencia que marcó aún más la prudencia con la que enfrentan este nuevo suceso.
«No querían jubilarlo, y tuvimos que enfrentarnos al sindicato. Cuando finalmente presentaron la demanda, los líderes sindicales dijeron: ‘Cálmate, te vamos a jubilar, ya cálmate'», recordó, señalando que de esa experiencia nace su actual temor.
En espera de resolución oficial
La comunidad de El Palmar, donde Lorena creció, se congregó en la capilla del Sagrado Corazón para rendir homenaje durante la misa de cuerpo presente. Posteriormente, familiares y vecinos acompañaron el cortejo fúnebre en su último viaje.
De manera significativa, ni Pemex ni el sindicato enviaron coronas ni representantes a la ceremonia. Se sabe que están en espera de un acuerdo entre la empresa y la familia; sin embargo, extraoficialmente la empresa pretende argumentar que Lorena no debería haber estado en la refinería a esa hora y en ese lugar, lo que complica el reconocimiento oficial del accidente y sus consecuencias.
Este trágico evento ha abierto una investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) que busca esclarecer las causas del incendio en la refinería de Dos Bocas, con el fin de determinar responsabilidades y evitar futuros incidentes similares que pongan en riesgo a los trabajadores.
La despedida de Lorena Medina refleja no solo la pérdida de una trabajadora ejemplar, sino también las complejas dinámicas que enfrentan los trabajadores petroleros y sus familias durante tragedias industriales en La Raza Media. El caso invita a reflexionar sobre las condiciones laborales, la seguridad en las instalaciones y la protección de los derechos humanos de quienes laboran en este sector vital para el país.