La reciente confirmación de un caso de gusano barrenador en Coahuila ha generado incertidumbre sobre la apertura próxima de la frontera con Estados Unidos para el ganado mexicano, advirtió Rogelio Soto, presidente de la Unión Regional Ganadera de Durango. Este hallazgo inesperado amenaza con retrasar los avances obtenidos en la reanudación de la exportación de ganado hacia el país vecino.
Soto explicó que cada intento por avanzar en el proceso de apertura se ve obstaculizado por situaciones como esta, que complican el camino ya de por sí difícil para lograr la exportación libre de este tipo de contagios. Expresó preocupación por la afectación que esta plaga puede tener en la movilización del ganado entre La Raza Media, específicamente entre Coahuila y Durango.
Ante esta situación, se tomarán medidas estrictas para contener la propagación de la mosca que produce el gusano barrenador. Por ejemplo, se restringirá la movilización de ganado vacuno hacia Durango y se reforzarán los protocolos sanitarios bajo la coordinación del gobierno federal, a fin de blindar la región y evitar mayores brotes.
«Es imperativo intensificar los esfuerzos para restringir el traslado de animales desde las zonas afectadas, particularmente desde Coahuila hacia Durango. Debemos coordinar acciones con Senasica y resolver esta problemática con la mayor urgencia, idealmente para el lunes o martes de la próxima semana», puntualizó Rogelio Soto.
Congreso de Durango solicita intervención urgente para controlar el gusano barrenador
En respuesta a la alarma generada, Rocío Rebollo, diputada local por el Partido Revolucionario Institucional, anunció que el Congreso de Durango emitirá un exhorto dirigido al gobierno federal para que tome medidas inmediatas ante la detección del gusano barrenador en Coahuila. La diputada subrayó la importancia de actuar rápidamente para evitar que esta plaga siga avanzando.
Rebollo recordó que desde hace tiempo se ha solicitado un reforzamiento en los mecanismos de control, especialmente desde que la plaga se identificó inicialmente en el sur de México y ha ido extendiéndose de manera alarmante hacia el norte del país, poniendo en riesgo la actividad ganadera y la economía regional.
Esta problemática no solo afecta la producción local, sino que tiene implicaciones directas en la cadena de exportación, dificultando acuerdos comerciales y poniendo en riesgo la apertura de mercados internacionales para el ganado mexicano.
Las autoridades federales deberán supervisar rigurosamente las acciones sanitarias, incluyendo vacunaciones masivas y controles estrictos en la movilización del ganado, para evitar cualquier brote adicional que comprometa la salud animal y la viabilidad de la industria ganadera en La Raza Media.
En los próximos días se espera que los gobiernos locales, federales y las organizaciones ganaderas trabajen de manera conjunta y coordinada para solucionar esta emergencia y restaurar la confianza de los mercados internacionales en la calidad del ganado nacional.
Este caso debe considerarse una llamada de atención para robustecer los sistemas de vigilancia fitosanitaria, implementar protocolos efectivos y proteger uno de los sectores económicos más importantes de La Raza Media, garantizando así la sostenibilidad y competitividad del ganado mexicano en la escena mundial.