La Jurisdicción Sanitaria Número VI, que abarca los municipios de Torreón, Matamoros y Viesca, mantiene una supervisión constante y rigurosa sobre los puntos de venta de agua purificada en la región. Actualmente, cuenta con un padrón cercano a 200 establecimientos registrados, entre los cuales predominan las máquinas expendedoras localizadas principalmente en colonias periféricas, reflejando un modelo que se ha ido consolidando en los últimos años.
José Luna Rojas, Coordinador de Regulación y Fomento Sanitario de la Jurisdicción, explicó que este tipo de negocios ha experimentado un crecimiento notable que incluso ha desplazado a las plantas purificadoras tradicionales que distribuían garrafones de agua a domicilio. No obstante, señaló que, aunque algunas empresas cumplen estrictamente con la normatividad sanitaria, una proporción significativa presenta irregularidades que podrían representar un riesgo para la salud de quienes consumen el agua.
El funcionario comentó que, para vender agua purificada, los establecimientos deben acreditar la calidad del producto mediante análisis periódicos y mantener bitácoras rigurosas de mantenimiento de los equipos, especialmente en lo que respecta al cambio de filtros, todo ello regulado bajo la Norma 201 vigente para estos servicios. Esta regulación tiene como objetivo asegurar que el agua dispensada cumpla con los estándares sanitarios necesarios para protección del consumidor.
En lo que va del año se han realizado inspecciones a más de 40 establecimientos, de los cuales aproximadamente el 25 por ciento ha recibido medidas de seguridad, siendo la suspensión de actividades la acción más común. Las causas principales de estas sanciones incluyen malas condiciones físicas de las máquinas, actos de vandalismo, ausencia de tapas para el llenado, boquillas sucias, falta de bitácoras de mantenimiento y, fundamentalmente, la carencia de análisis bacteriológicos que certifiquen la pureza del agua ofrecida.
«Cuando un establecimiento no presenta los análisis que demuestren que el agua que venden es realmente purificada, nuestra acción inmediata es proceder con la suspensión de sus actividades por el riesgo sanitario que representa,» afirmó José Luna Rojas con énfasis en la importancia de la certificación sanitaria.
Además, cerca del 30 por ciento de las inspecciones se originan como respuesta directa a denuncias de la ciudadanía, quienes reportan problemas como agua turbia, presencia de objetos extraños o condiciones visibles de deterioro en las máquinas dispensadoras. Esta participación activa de la población es fundamental para detectar y corregir irregularidades que puedan afectar la salud pública.
Durante las revisiones, se han detectado casos preocupantes como la acumulación de arena y sedimentos en los tanques de almacenamiento de agua, lo que indica una deficiente o inexistente labor de mantenimiento. Ante estas condiciones, la suspensión del servicio es inmediata para evitar riesgos sanitarios mayores. También se hizo un llamado especial a la ciudadanía para que, al adquirir agua de vendedores ambulantes que transportan garrafones en vehículos no identificados, verifiquen que estos pertenezcan a empresas formales, cuenten con vehículos rotulados, y que los garrafones estén debidamente etiquetados y sellados para garantizar la calidad del agua.
Respecto a la salud pública, José Luna Rojas indicó que hasta el momento no se ha reportado oficialmente ningún brote relacionado con el consumo de agua de estas purificadoras. Sin embargo, se mantiene una constante coordinación con el área de Epidemiología para responder oportunamente ante cualquier denuncia o posible brote gastrointestinal asociado a esta causa, garantizando una vigilancia sanitaria integral.
Finalmente, se exhorta a la población a permanecer vigilante y a reportar cualquier anomalía o irregularidad al teléfono 716-07-74, donde las denuncias recibidas son atendidas en un plazo máximo de 72 horas. Este compromiso conjunto entre autoridades y comunidad es esencial para mantener la calidad y seguridad del agua purificada que consumen los habitantes de Torreón y municipios aledaños.