El sábado por la tarde, alrededor de las 12:23 p.m., la policía respondió a un reporte de robo de un arma de fuego en la cuadra 900 de West Morrison en Santa María. Según informaron las autoridades, la víctima relató que tres hombres visitaron su apartamento para usar un estudio musical, y poco después de su llegada notó que su pistola había desaparecido de la sala.
Al confrontar a los visitantes, uno de los sospechosos presuntamente lo amenazó mostrando una pistola oculta en la cintura. Posteriormente, el grupo abandonó el apartamento en un vehículo. Detectives del Equipo de Supresión de Pandillas, junto con oficiales de patrulla, revisaron grabaciones de vigilancia dentro de la residencia.
El video parecía mostrar a un sospechoso tomando el arma de un sofá y pasándosela a otro que la escondió en la cintura. El arma robada era una pistola Taurus GX2 negra, con un valor aproximado de 420 dólares.
Más tarde, alrededor de las 5:55 p.m., los detectives localizaron el vehículo de los sospechosos y detuvieron a tres personas relacionadas con el incidente. Durante la inspección, los oficiales recuperaron dos pistolas cargadas de uno de los detenidos, una de ellas identificada como el arma robada y otra sin número de serie, conocida como «ghost gun».
Los tres individuos fueron arrestados bajo sospecha de robo, violaciones relacionadas con armas y conspiración. Los investigadores señalan que creen que los sospechosos tienen vínculos con una pandilla criminal local.
Finalmente, los detenidos fueron ingresados en la cárcel del condado mientras continúa la investigación para esclarecer completamente los hechos y verificar responsabilidades adicionales.
Este caso resalta la importancia de la vigilancia comunitaria y la rápida respuesta policial para evitar que armas robadas generen mayores riesgos en la comunidad de Santa María.