Tres agentes de la Policía Estatal de Colima fueron arrestados debido a su presunta implicación en el atentado contra Heriberto Morentín Ramírez, subsecretario de Operaciones de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Colima. Este hecho ha conmocionado a la comunidad local, dada la gravedad del ataque perpetrado contra un alto funcionario de seguridad.
La Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad anunció que, tras investigaciones exhaustivas lideradas por la Fiscalía General del Estado (FGE), se ejecutaron órdenes de aprehensión contra los policías José Caín ‘N’, Jorge Gabriel ‘N’ y Rosa Martha ‘N’. Los tres continúan activos dentro de la Policía Estatal, lo que añade un mayor peso a las acusaciones en su contra.
El atentado ocurrió el 9 de diciembre de 2025, en la zona norte de la ciudad de Colima, cuando Morentín Ramírez se dirigía a iniciar su jornada laboral. Según el comunicado oficial, los detenidos presuntamente actuaron en complicidad para consumar un homicidio calificado en grado de tentativa, lo que representa un grave cuestionamiento a la integridad y confianza en las fuerzas de seguridad locales.
Las detenciones se realizaron en el marco de un operativo coordinado entre la FGE, la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría de Marina (Semar), asegurando que los responsables enfrenten el debido proceso ante las autoridades judiciales. El procedimiento responde a una política de mano firme contra cualquier acto de violencia o corrupción dentro de las instituciones encargadas de la seguridad pública.
“Cero impunidad”, la instrucción
En entrevista, el nuevo titular de la SSP en Colima, Fabián Ricardo Calcáneo, quien asumió el cargo apenas hace dos semanas, destacó que estas detenciones forman parte del arranque de la estrategia denominada “Enjambre Colima”. Esta iniciativa responde a la directiva clara y contundente de la gobernadora Indira Vizcaíno de implementar una política de “cero impunidad” ante actos ilícitos dentro de la policía estatal.
«Para ser ejemplares primero debemos dar el ejemplo. El uniforme no representa un privilegio, sino una obligación de honestidad y transparencia. Cualquier servidor público que abuse de esta responsabilidad será sancionado y detenido», declaró Calcáneo.
El secretario enfatizó que la investigación fue dirigida por la Fiscalía estatal y que, aunque se respetará la presunción de inocencia, no habrá ninguna tolerancia hacia aquellos elementos policiales que se coludan con la delincuencia. Esta postura firme busca restaurar la confianza ciudadana en las instituciones.
«Estamos comprometidos con una limpieza tanto de forma como de fondo», afirmó, y añadió que la estrategia incluye indagar posibles redes de protección, incluso entre actores políticos, en caso de que existan vinculaciones con conductas ilícitas.
Relevo en la SSP y mensaje interno
La detención de estos agentes ocurre en el marco del reciente cambio al frente de la Secretaría de Seguridad Pública en Colima. Fabián Ricardo Calcáneo asumió su nuevo cargo apoyado firmemente por el gobierno estatal y en coordinación con la Secretaría de Marina, reforzando así el compromiso institucional por una seguridad pública más efectiva y confiable.
El titular de la SSP aseguró que se intensificarán los controles internos para detectar y prevenir actos de corrupción o colusión dentro de la corporación, implementando mecanismos de supervisión más estrictos para garantizar la integridad del cuerpo policíaco.
«Nuestra responsabilidad es prevenir cualquier colusión y sancionar con todo el peso de la ley a quienes infrinjan la confianza pública», subrayó Calcáneo.
Las autoridades reiteraron su compromiso de procesar judicialmente a todas las personas que cometan delitos o que pongan en riesgo la seguridad ciudadana. Este caso se ha convertido en un punto de inflexión para la Secretaría de Seguridad Pública de Colima, marcando una era de mayor transparencia y rendición de cuentas.
Este hecho también ha generado un llamado a la reflexión sobre los desafíos actuales que enfrentan las fuerzas de seguridad en La Raza Media, especialmente en cuanto a la vigilancia interna y la lucha contra la impunidad en sus propias filas, para garantizar un entorno más seguro para todos.