Los municipios de la región lagunera enfrentan una situación financiera crítica en cuanto a sus adeudos con la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Torreón, por ejemplo, adeudaba hasta finales del año pasado una cifra que supera los 228 millones de pesos por concepto de aguas nacionales y residuales, según datos oficiales proporcionados por la Conagua en respuesta a una solicitud de información pública.
Por su parte, Lerdo mantiene una deuda de aproximadamente 90 millones 910 mil pesos, Francisco I. Madero debe poco más de 11 millones y San Pedro tiene un adeudo cercano a los 58 millones, todos estos montos con fecha límite de cierre para el año 2025. Estas cifras representan un obstáculo importante para el desarrollo y mantenimiento de infraestructura hidráulica en la región.
Este panorama adquiere mayor relevancia al considerarse el avance del proyecto Agua Saludable, que se encuentra en su fase final y cuya continuidad depende en gran medida de la liberación de recursos por parte de Conagua. Estos fondos son cruciales para la sustitución y mejora de tuberías, una infraestructura esencial para garantizar el acceso y calidad del agua potable en la región lagunera.
Revisión de convenios de pago
Juan Gabriel Riestra Beltrán, encargado de Cuencas Centrales del Norte en la Conagua, detalló que ya se está evaluando la posibilidad de que Torreón inicie el pago con una cantidad inicial de 48 millones de pesos para posteriormente cubrir el saldo restante en parcialidades. Además, señaló que ya se han sostenido reuniones con representantes de San Pedro y que Francisco I. Madero también ha mostrado interés en acercarse para dialogar sobre los adeudos.
«Estamos trabajando en la formalización de convenios con Torreón, y también hemos recibido a representantes de San Pedro para analizar la situación, además de que Francisco I. Madero ya ha dado pasos para acercarse y colaborar en la resolución de su deuda», explicó Riestra Beltrán, enfatizando la disposición de la Conagua para lograr acuerdos.
El funcionario recordó que la finalidad última de estos pagos es que los recursos se reinviertan directamente en los municipios para ejecutar diferentes obras hidráulicas, que no solo mejoran la infraestructura sino que también garantizan un manejo integral y comercial adecuado del agua.
«Los municipios reciben de vuelta el 100% de lo que pagan, destinado a obras que incluyen manejo físico, integral y comercial del agua. Por tanto, es una inversión que les beneficia directamente, ya que no se trata de una pérdida sino de una reinversión en infraestructura propia», puntualizó.
Opciones para cubrir los adeudos
En cuanto a las alternativas de pago, Juan Gabriel Riestra Beltrán explicó que existen diversas modalidades que se ajustan a las capacidades financieras de los municipios. Dichas opciones pueden incluir pagos mensuales, un pago inicial substancial seguido de mensualidades, o planes que se extienden hasta 36 meses o más, con algún porcentaje base establecido en el convenio.
«Dependiendo del convenio, los pagos pueden ser mensuales, en una sola exhibición, o en plazos que van desde 12 hasta 36 mensualidades, siempre con la posibilidad de ajustar un porcentaje base según las necesidades y acuerdos alcanzados», dijo el titular de Cuencas Centrales del Norte.
Actualmente, el proyecto Agua Saludable en La Laguna se encuentra en una etapa crucial, ya que el agua potable está siendo entregada a todos los municipios incluidos en el plan. Sin embargo, queda pendiente que estos gobiernos locales liquiden sus adeudos para poder acceder a fondos suficientes que les permitan continuar con la mejora de las redes de distribución.
Este proceso es fundamental para consolidar los avances y garantizar un suministro de agua más eficiente y de calidad para todos los habitantes de La Laguna. La coordinación entre la Conagua y los municipios es esencial para evitar retrasos y asegurar que los recursos se utilicen adecuadamente en beneficio de la población.