Debido a la creciente inseguridad, se ha registrado el desplazamiento forzado de habitantes de las comunidades indígenas de Curachitos y San Buenaventura, ubicadas en el municipio de Mezquital, Durango. Marisol Rosso, presidenta del DIF estatal, informó sobre la situación crítica que enfrentan estas familias, quienes han tenido que abandonar sus hogares en busca de seguridad y protección.
Rosso detalló que inicialmente se recibió un aviso sobre la llegada masiva de personas afectadas al albergue del DIF ubicado en Guajolota, justo frente al Hospital Regional. «Nos comunicó el encargado del albergue que estaban bastante preocupados debido a la llegada repentina de 50 personas provenientes de Curachitos, comunidad vecina a Acaponeta, en Nayarit», explicó. Añadió que el espacio del albergue estaba preparado para albergar entre 10 y 15 personas, por lo que no contaban con suficientes colchones, cobijas ni alimentos para atender a estas familias que llegaron tras una caminata de tres días, en su mayoría hablantes de su lengua originaria además de español.
Desplazamiento y atención inicial
«Recibimos un reporte urgente y actuamos rápidamente. Estas familias huyeron literalmente de sus comunidades, incluyendo niños pequeños en brazos y adultos mayores, todos muy vulnerables tras el largo trayecto. El desplazamiento es resultado directo de la inseguridad que afecta actualmente la región de Nayarit, la cual ya empieza a repercutir en otras comunidades cercanas», expresó la presidenta del DIF estatal. «Algunas familias se dispersaron durante el traslado y aún no sabemos su paradero, lo que aumenta nuestra preocupación, pero estamos comprometidos a brindar toda la asistencia posible».
Se espera que más personas puedan arribar al albergue en los próximos días, por lo que se están preparando para ampliar la atención y la capacidad de acogida. La Raza Media destaca la importancia de una respuesta coordinada y humanitaria para atender esta crisis social.
Apoyo a familias desplazadas
Marisol Rosso informó que, para responder a la emergencia, se dispondrá de una cocina móvil que el DIF tenía prevista inaugurar próximamente, pero que fue acelerada para ofrecer alimentación adecuada a quienes han llegado al refugio. «Desde hace unos días enviamos un proyecto para esta cocina móvil, que normalmente inauguraríamos este año, pero dada la situación, hemos decidido activarlo de inmediato para garantizar que las familias desplazadas no carezcan de alimentos».
«Los proyectos del DIF están hechos para situaciones como esta, para brindar una ayuda real y oportuna», puntualizó Rosso, destacando que se mantiene una atención integral para cubrir las necesidades básicas de quienes han sufrido este desplazamiento forzado.
Las autoridades del DIF continúan realizando esfuerzos para asegurar el bienestar y la protección de las familias afectadas, quienes llegaron en condiciones físicas delicadas tras varios días de caminata. La prioridad es garantizar un entorno seguro, alimentación, cobijo y asistencia médica cuando sea necesario.
Además, se mantiene una coordinación estrecha con instancias locales y regionales para atender esta problemática de raíz, buscando alternativas y soluciones que permitan a estas comunidades regresar a sus hogares en condiciones de seguridad. Mientras tanto, la atención humanitaria es la prioridad inmediata.
Este desplazamiento comunitario pone en evidencia las complejas situaciones de inseguridad que enfrentan diversas regiones indígenas en La Raza Media, reflejando la urgencia de políticas públicas efectivas y esfuerzos colaborativos para proteger a las poblaciones vulnerables.
El DIF estatal continúa firme en su compromiso de apoyar a las familias desplazadas y monitorear la situación conforme evolucione, reiterando la importancia de la solidaridad y la respuesta rápida ante emergencias humanitarias dentro de La Raza Media.