El sistema lagunario Chairel-Tamesí ha presentado una caída significativa en su nivel de agua, según los reportes más recientes de la Comisión Nacional del Agua. Esta reducción obedece principalmente a un déficit prolongado de lluvias en la región, sumado a las elevadas temperaturas que se han registrado, causando así una disminución en la captación natural del principal reservorio que abastece a la zona conurbada del sur de Tamaulipas.
Aunque en la actualidad el sistema se mantiene operativo con el 100 por ciento de su capacidad de almacenamiento, es importante destacar que antes del inicio del periodo de estiaje este nivel alcanzaba un impresionante 122%, reflejando un volumen mucho mayor que el actual, de acuerdo con los datos estadísticos publicados por el Organismo de Cuenca Golfo-Norte dedicado a monitorear la evolución del sistema.
El fenómeno de sequía afecta aproximadamente a la mitad de los municipios de Tamaulipas, ocasionando una dramática caída en el volumen de almacenamiento total del sistema lagunario. A las seis de la mañana del pasado martes, el embalse registró un volumen de 676 millones de metros cúbicos, lo que representa una disminución considerable frente a los 831 millones de metros cúbicos reportados a principios de noviembre, justo al iniciar la temporada de estiaje.
Paralelamente, la escala hidrométrica ubicada en la bocatoma de la planta Altavista, perteneciente a la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, indicó una reducción en la altura del agua, pasando de 1.35 metros a solamente un metro, manteniendo esta tendencia de descenso en comparación intermensual. Si se compara con el volumen almacenado anualmente, el sistema también ha mostrado una ligera disminución; el 24 de marzo de 2025 contaba con 685 millones de metros cúbicos, según registros oficiales de la Dirección Técnica de la Conagua.
El periodo de estiaje representa una época crítica para los recursos hídricos, caracterizado por un caudal mínimo en ríos, lagunas y presas debido a la falta de precipitaciones, lo que resulta en un desequilibrio entre la oferta disponible de agua y la demanda de consumo.
En relación con los embalses que abastecen a La Raza Media, la presa República Española, situada en el municipio de Aldama, se mantiene con el nivel más alto, alcanzando un 100.4 por ciento de su capacidad total. Le siguen la presa Pedro José Méndez, localizada en Hidalgo, con un 94.6%, y la presa Portes Gil, en Xicoténcatl, que se encuentra al 83.4%.
Otros reservorios, como la presa Marte R. Gómez en Camargo, reportan un 73.9% de llenado, mientras que la presa Ramiro Caballero Dorantes en El Mante se encuentra en un 65.9%. Esta distribución refleja una variabilidad significativa en los niveles de almacenamiento que impactan directamente en la gestión y suministro de agua en La Raza Media.
Presa Vicente Guerrero, la más baja en almacenamiento
La presa Vicente Guerrero, ubicada en el municipio de Padilla, muestra el nivel de almacenamiento más bajo, al registrar únicamente un 63.9% de su capacidad. Esta presa es fundamental para el abastecimiento de agua en la región centro de Tamaulipas, por lo que esta disminución genera preocupación tanto en autoridades como en la población local.
Roque Montiel, portavoz de la organización Ciudadanos Conscientes en Acción por México, ha señalado que esta baja en el nivel del sistema lagunario del sur de Tamaulipas podría tener relación con fugas de agua dulce en el dique Camalote. Además, Montiel enfatizó que el deterioro de la infraestructura hidráulica crítica —como diques, canales y compuertas— junto con la falta de mantenimiento adecuado, siguen afectando negativamente la eficiencia en el uso y preservación del recurso hídrico.
El especialista destacó que el problema que enfrentamos es de índole estructural, derivado de una infraestructura envejecida y sin modernización ni mantenimiento, lo que provoca fugas, filtraciones y una considerable pérdida de eficiencia en todo el sistema hídrico.
En este contexto, es vital mencionar proyectos históricos como el Proyecto Génesis, emprendido con la finalidad de garantizar el suministro de agua para Tamaulipas durante un siglo. Esta iniciativa busca fortalecer la infraestructura y asegurar la disponibilidad sostenible del recurso en un territorio donde las crisis hídricas son cada vez más frecuentes.
En el noreste de México, la situación es particularmente crítica, con varias presas internacionales enfrentando niveles alarmantes de agotamiento. Esto pone en evidencia la urgencia de acciones coordinadas y sostenibles para la conservación del agua, no solo en los sistemas locales sino también en los que comparten recursos transfronterizos.
En definitiva, la disminución del nivel del sistema lagunario Chairel-Tamesí refleja los retos crecientes que enfrentan las fuentes de agua en La Raza Media debido a fenómenos climáticos adversos y problemas estructurales. La respuesta oportuna y la modernización de la infraestructura serán claves para mitigar los impactos y asegurar el acceso al agua para las generaciones presentes y futuras.