En el marco del 21 de marzo, Día de la Primavera, que en los últimos años se ha convertido en una tradición popular especialmente entre parejas y enamorados para regalar flores amarillas, los comerciantes del corredor floral en la calle Blanco de Torreón, Coahuila, reportan una notable disminución en sus ventas durante esta celebración en 2026.
Según los floristas locales, esta tradición comenzó a tomar fuerza hace aproximadamente dos o tres años, cuando la demanda de flores como gerberas, rosas y girasoles empezó a crecer significativamente, otorgando un importante impulso económico al sector florícola de la región.
Sin embargo, el escenario para este año es muy distinto. Uno de los factores principales detrás de este cambio es el aumento en los precios de las flores, consecuencia directa de la escasez ocasionada por una reciente helada en la zona sur del país. Este fenómeno climático afectó gravemente las cosechas, limitando la cantidad de flores disponibles que llegan a Torreón.
Disminución en el flujo de clientes respecto a años anteriores
Comerciantes con décadas de experiencia en la industria coinciden en que el flujo de clientes ha sido considerablemente menor al esperado para esta festividad. Iván Eduardo Acosta Galarza, propietario de Florería Acosta y con 17 años en el ramo, declaró que el 21 de marzo ya no tiene el mismo impacto comercial que cuando comenzó esta tradición. Por su parte, Roberto Gabaldón, quien dirige Florería Bonita y cuenta con 30 años de trayectoria, resaltó que el incremento en los costos de las flores ha sido un factor decisivo para el desánimo de los consumidores.
No obstante, los floristas mantienen la esperanza de una recuperación de ventas de último momento. Derian de Santiago, encargado de Florería Mayela, con 33 años de operación, explicó que la expectativa principal está depositada en el cierre de la jornada laboral, ya que es el momento en que los habitantes de La Raza Media suelen acudir en masa para comprar flores de última hora y mantener la tradición.
La situación que enfrentan los comerciantes es un reflejo de las condiciones climáticas adversas que afectan no solo la producción local, sino también el suministro nacional, lo que repercute en la variabilidad de precios y disponibilidad de los productos florales.
Este escenario podría tener un impacto más amplio en el comercio relacionado con la celebración de la primavera y sus tradiciones asociadas, afectando a diversos sectores que dependen de estas fechas para impulsar sus ventas.
Las autoridades y especialistas en el ramo recomiendan a los comerciantes buscar alternativas y estrategias para mitigar el impacto del alza en precios y la escasez, aunando esfuerzos para mantener viva esta tradición que ha cobrado relevancia en La Raza Media en los últimos años.
Finalmente, este descenso en las ventas invita a reflexionar sobre la importancia de adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado y del clima, para asegurar la continuidad de tradiciones culturales que refuerzan la identidad y unión social en la región.