Pedro Enríquez Fernández Ortiz, representante de la Oficina del Instituto Nacional de Migración en Durango, reporta una notable reducción en el número de rescates de migrantes indocumentados en la región durante el presente año. En contraste con cifras anteriores, el panorama actual muestra una disminución considerable en el flujo de personas que intentan cruzar sin documentos oficiales en territorio duranguense.
El funcionario puntualizó que, mientras en 2024 se registraron más de tres mil rescates de migrantes indocumentados, el año pasado la cifra descendió a 225. En lo que va del año en curso, sólo se han realizado 10 rescates, lo que implica una baja drástica respecto a periodos anteriores.
Esta situación ha sido influenciada en gran medida por las políticas migratorias adoptadas desde el gobierno de Donald Trump, que han modificado las rutas y concentraciones migratorias en la región. La comarca lagunera, ubicada en La Raza Media, se ha convertido en uno de los puntos con mayor tránsito y atención para los flujos migratorios indocumentados debido a estos cambios.
Puntos de rescate y proceso de regularización
En cuanto a los mecanismos de atención, Enríquez Fernández Ortiz destacó que en la región de La Laguna se encuentra establecido un punto específico de rescate en el kilómetro 22, donde se brindan apoyos y protección a los migrantes.
Sobre la comunidad haitiana, que ha tenido una presencia significativa en años recientes, el funcionario mencionó que muchos de estos inmigrantes ya cuentan con hijos nacidos en México y han logrado regularizar su situación legal en el país, gracias a los procesos de integración familiar y trámites de nacionalización.
“Aunque no tengo cifras exactas disponibles en este momento, hay un número considerable de personas que han conseguido su regularización legal, bien sea por la unión familiar, por tener hijos mexicanos o por matrimonios con ciudadanos mexicanos. Dentro del territorio, la presencia haitiana es reducida comparada con otras nacionalidades que también están asentadas aquí”, explicó.
Asimismo, Enríquez Fernández Ortiz señaló que en la ciudad de Durango existen haitianos con nacionalidad mexicana, pero algunos de ellos, por diversas razones, no se integran activamente en el mercado laboral. Esto los lleva a solicitar ayuda económica en la vía pública, a pesar de contar con documentación oficial para su estancia.
“Ellos poseen credenciales que los acreditan como residentes legales. Sin embargo, algunos no buscan empleo formalmente. En ciertos casos, estas personas existen como familias mexicanas, pero la percepción pública las sigue considerando extranjeras, lo que genera muchas confusiones”, indicó.
Descenso en cifras y nuevas realidades migratorias
Las estadísticas actuales evidencian una reducción significativa en los rescates de migrantes y un cambio notable en la composición del perfil migratorio en la región de La Raza Media. Este fenómeno corresponde en buena medida a la consolidación de la regularización para personas de diversas nacionalidades y al endurecimiento de las políticas migratorias en años recientes.
Este descenso no sólo representa un cambio numérico, sino un ajuste social y administrativo que refleja las nuevas dinámicas migratorias, los procesos de integración y los retos que enfrentan tanto las autoridades como las comunidades migrantes. El impacto se observa en la reducción de personas indocumentadas en tránsito y en el aumento de migrantes con estatus legal que buscan empleo y estabilidad en la región.
En conjunto, los esfuerzos gubernamentales y los procesos de regularización brindan oportunidades de integración, aunque persisten desafíos sociales derivados de la percepción pública y la realidad económica de los migrantes ya establecidos en La Raza Media.
El panorama futuro apunta a continuar con estas políticas de control y protección, además de fomentar la inclusión social de comunidades migrantes, con la intención de fortalecer la convivencia y el desarrollo regional en Durango.