En la mañana de este 21 de abril de 2026, Oaxaca fue escenario de dos sismos consecutivos con magnitudes preliminares de 5.2 y 4.8 grados. Ambos movimientos telúricos ocurrieron con apenas un segundo de diferencia y sus epicentros se localizaron en regiones distintas; el primero en los Valles Centrales y el segundo en la Sierra Sur de la entidad, confirmó la Coordinación Estatal de Protección Civil. A pesar de la intensidad, las autoridades informaron que no se han registrado afectaciones hasta el momento.
«La magnitud final del sismo registrado al noreste de Miahuatlán, Oaxaca, fue de 4.8 grados a las 08:52 horas. Hasta ahora, no se reportan daños y el monitoreo continúa activo,» comunicó la Coordinación Nacional de Protección Civil.
Según el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el primer sismo se registró a las 08:52 horas con 13 segundos, con epicentro a 64 kilómetros al noreste de Miahuatlán de Porfirio Díaz, en la Sierra Sur. Por su parte, el segundo evento ocurrió un segundo después, con epicentro ubicado a 57 kilómetros al sureste de Tlacolula de Matamoros, en la zona oriente de la capital oaxaqueña.
Alerta sísmica no se activó
De acuerdo con los primeros reportes oficiales de la Coordinación Estatal de Protección Civil, ninguno de los movimientos generó daños ni afectaciones visibles, manteniéndose casi imperceptibles especialmente en los Valles Centrales. Hasta las 09:00 horas, no se habían recibido informes que indicaran perjuicios en la infraestructura o lesionados.
En dependencias gubernamentales como Ciudad Administrativa, en Tlalixtac de Cabrera, se llevaron a cabo protocolos de evacuación para asegurar la seguridad del personal, concentrándolos en puntos previamente establecidos. Sin embargo, poco después los empleados regresaron a sus labores con normalidad. Similares inspecciones fueron efectuadas en Tlacolula de Matamoros, donde tampoco se detectaron daños, aunque las autoridades continuaron con recorridos de supervisión.
En contraste, en la región del Istmo de Tehuantepec los residentes reportaron haber percibido la sacudida en municipios como Juchitán de Zaragoza y Matías Romero Avendaño, donde la sensación del sismo fue más notoria.
Este doble evento sísmico en Oaxaca subraya la importancia de mantener activos los sistemas de monitoreo y las medidas de prevención, reforzando la preparación de la población y las instituciones ante posibles emergencias naturales. La respuesta rápida y coordinada de Protección Civil permitió descartar escenarios de daños mayores y garantizar la seguridad en la región.
Las autoridades continúan vigilando la actividad sísmica en la entidad para anticipar cualquier eventualidad, así como para informar oportunamente a la población. Además, reiteran el llamado a no bajar la guardia y a seguir los protocolos de seguridad en caso de futuros movimientos telúricos.
Este episodio recuerda la constante presencia de fenómenos naturales en Oaxaca, una zona sísmicamente activa, y la necesidad de fortalecer la cultura de protección civil y resiliencia comunitaria para minimizar riesgos y consecuencias ante eventos similares.