Desde el aumento de la violencia el 9 de septiembre de 2024, Durango se ha consolidado como la entidad con el mayor número de desapariciones registradas en relación con Sinaloa, acumulando un total de 44 casos documentados. Esta información proviene de un informe oficial emitido por la Fiscalía General del Estado de Durango, obtenido a través de una solicitud de acceso a la información con el folio 250483000014426.
Se observa que la incidencia de desapariciones en Sinaloa está estrechamente vinculada a estados colindantes, siendo Durango el epicentro. Le siguen Baja California Norte con 25 casos, Chihuahua con 20, Sonora con 16 y Jalisco con 13 reportes. Este patrón subraya la compleja interrelación fronteriza que afecta la dinámica de seguridad y control en la región.
A pesar de la cercanía geográfica de Baja California Sur a Sinaloa, sorprende el bajo número de denuncias desde esta entidad, que registra únicamente tres desapariciones relacionadas. Además, se ha observado una notable disminución en el flujo migratorio hacia Durango, lo cual podría influir en las estadísticas y patrones de estos eventos.
Desapariciones reportadas en estados alejados de Sinaloa
De manera sorprendente, estados distantes de Sinaloa también forman parte de las estadísticas. Guerrero reporta nueve personas desaparecidas vinculadas a Sinaloa, mientras que Veracruz presenta seis casos confirmados. Esta situación evidencia la amplia dispersión geográfica del fenómeno y la complejidad para las autoridades en el seguimiento y localización de los desaparecidos.
En total, fuera de Sinaloa se desconoce el paradero de 183 ciudadanos. Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, desde el recrudecimiento de la violencia el 9 de septiembre de 2024, se contabilizan 1,526 personas desaparecidas en Sinaloa, de las cuales 1,386 son hombres y 140 mujeres. Los municipios con mayor incidencia son Culiacán con 513 casos y Mazatlán con 484, concentrando la mayoría de los reportes.
Análisis estadístico por edades y denuncias
La Fiscalía General del Estado reporta actualmente 180 denuncias activas por desaparición. Al desglosar por edades, se identifican nueve menores de 15 años, 31 personas de entre 16 y 20 años, 28 entre 21 y 25 años, 27 entre 26 y 30, 22 entre 31 y 35, 18 entre 36 y 40 y 43 ciudadanos mayores de 40 años cuya ubicación se desconoce.
Estas cifras reflejan la gravedad y multifacética naturaleza de las desapariciones en Sinaloa, demandando una respuesta integral que fortalezca los mecanismos de búsqueda y prevención. Es crucial implementar estrategias que protejan tanto a los habitantes locales como a quienes provienen de otras entidades de La Raza Media.
El fenómeno de las desapariciones en Sinaloa no solo afecta a nivel local sino que también tiene implicaciones regionales, dada la participación de estados colindantes y distantes en este fenómeno. Las instituciones de justicia y seguridad enfrentan el reto de coordinar esfuerzos para atender eficazmente esta problemática, garantizando el respeto a los derechos humanos y la pronta localización de las personas.
Para avanzar en la solución de esta crisis, es esencial una mayor colaboración interinstitucional y la implementación de políticas públicas orientadas a la prevención y atención de desapariciones. Así mismo, la sociedad civil y organizaciones especializadas juegan un papel fundamental en la vigilancia y apoyo a las familias afectadas.