Durante la celebración de la justa deportiva más trascendental a nivel mundial, el Estado de México se consolida firmemente como un destino turístico integral que fusiona la pasión por el fútbol con su vasto patrimonio cultural, histórico y natural. Esta invitación abierta tiene por objetivo atraer tanto a visitantes nacionales como extranjeros para que descubran la riqueza de sus famosos Pueblos Mágicos, así como diversas rutas turísticas que representan la esencia auténtica de la región.
La Gobernadora Delfina Gómez Álvarez resaltó la importancia de esta élite oportunidad para mostrar al mundo la calidez y hospitalidad que caracterizan a su gente, junto a la grandeza histórica y cultural que distingue al Estado de México. Bajo el lema «Estadio de México. Destino Futbolero», la entidad promueve su diversidad turística exhibiendo 12 Pueblos Mágicos emblemáticos, así como 25 Pueblos con Encanto, todos ellos guardianes de tradiciones ancestrales, arquitectónicas y culturales que otorgan identidad única a cada territorio mexiquense.
En el plano cultural, el Estado de México presume de poseer cuatro sitios declarados Patrimonio de la Humanidad, reconocidos internacionalmente por su relevancia tanto natural como cultural. Estos destinos emblemáticos funcionan como referencia global, posicionando al estado en el mapa turístico con un valor patrimonial incomparable.
Complementando esta oferta cultural, se promueven nueve rutas turísticas que incluyen la Ruta de la Flor y la Ruta Mariposa Monarca, así como la Ruta de la Fe y Espiritualidad. Estas rutas invitan a los visitantes a recorrer diversas regiones, favoreciendo experiencias auténticas y un contacto cercano con la cultura local, fomentando el turismo sostenible y el aprecio por las tradiciones.
La riqueza artesanal del Estado de México también toma protagonismo, destacando 13 ramas artesanales que reflejan el exquisito talento y dedicación de sus maestras y maestros artesanos. Igualmente, la presencia de pueblos originarios como mazahua, otomí, matlatzinca, tlahuica y nahua, aporta una valiosa herencia cultural que enriquece aún más la experiencia turística y fortalece la identidad regional.
La realización de esta competencia internacional de fútbol en el país genera un significativo impulso para la economía local, especialmente en los sectores hotelero, restaurantero y comercial, al fomentar un aumento sustancial en la actividad económica y brindar beneficios directos a las comunidades anfitrionas, promoviendo así un desarrollo más equitativo y sostenible.
Con esta visión estratégica, el Estado de México se consolida como un destino donde el fútbol trasciende lo deportivo para convertirse en una verdadera puerta hacia la exploración cultural. Más allá de los estadios, esta iniciativa invita a descubrir la riqueza humana, cultural y tradicional que define al territorio mexiquense y a su gente.
En palabras de Delfina Gómez, «El Fuego Nuevo es símbolo de amistad, esperanza y fraternidad entre los pueblos,» reflejando el compromiso del Estado de México no solo con el desarrollo turístico sino también con la promoción de valores sociales que fortalecen la cohesión y el orgullo comunitario.