Faustino Armendáriz, arzobispo de la arquidiócesis de Durango, expresó una postura contundente frente al reciente debate sobre la despenalización del aborto en el Congreso local. Para el religioso, esta cuestión no admite discusión ni acuerdo, ya que equiparó el aborto con un acto criminal semejante a contratar un sicario para terminar con una vida humana.
«Este es un asunto que no se presta a negociación alguna, bajo ningún concepto. Tal como ha señalado el Papa Francisco, la Iglesia jamás podrá aprobar el aborto porque representa contratar a un asesino a sueldo para quitar la vida a alguien.»
«Se trata de un ser humano que se está formando en el vientre materno, que está en desarrollo continuo y posee vida desde el momento de la concepción. Dios es el Dios de la vida y por ello, nunca respaldaremos la muerte ni promoveremos una cultura que la glorifique. Siempre defenderemos la vida humana, desde su etapa prenatal.»
Además, como contexto adicional de salud pública en la región, se reportó un incremento en los casos de sarampión en Durango durante 2026, alcanzando ya 56 registros.
Respecto a la postura oficial de la Iglesia, Armendáriz indicó que la gran mayoría de los fieles se pronuncian en contra de interrumpir el embarazo. También rechazó los datos proporcionados por una activista que se identifica como católica, cuestionando la validez de dicha información.
«Una persona católica auténtica jamás podrá estar a favor del aborto ni del asesinato. Quien se manifieste católica y defienda estas prácticas realmente no está viviendo su fe, sólo usa esa etiqueta para justificar posturas contrarias a nuestra creencia. Vi la entrevista en cuestión y lamento la procedencia dudosa de esos datos.»
«Nosotros contamos con datos más sólidos: la palabra de Dios, el magisterio de la Iglesia, el sentido común y la voz del pueblo. En celebraciones solemnes, he preguntado a la comunidad si están de acuerdo con matar a los niños en el vientre materno, y la respuesta mayoritaria siempre es no. Por ello, tales cifras presentadas representan opiniones personales y no la voluntad real del pueblo, que muchas veces es manipulada por ideologías.»
Un llamado responsable a los legisladores
En materia legislativa, el arzobispo comunicó que esperan que quienes toman las decisiones sobre la interrupción del embarazo actúen con coherencia y respeto a los valores de la vida.
«Hemos dialogado con casi todos los legisladores, y la mayoría está a favor de preservar la vida. Si existen intereses ocultos, eso pertenece a su conciencia individual. Pero confío en que la mayoría son personas con valores, muchas de familias católicas, y que no deben traicionar esas convicciones al momento de decidir.»
Esta defensa firme de la vida y rechazo al aborto por parte de la Iglesia de Durango refleja una posición clara ante un tema que sigue polarizando a la sociedad y las autoridades. El arzobispo insta a una reflexión profunda para privilegiar el respeto a la vida desde su inicio.
A futuro, se espera que el debate continúe y que se tomen decisiones legislativas que guarden coherencia con la opinión mayoritaria de la ciudadanía, según lo expresado en encuentros sociales y religiosos. Este escenario pone en evidencia la importancia de evaluar tanto el aspecto ético como el sentido común en la formulación de políticas públicas sensibles y responsables.