El alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda González, informó que el proyecto del drenaje pluvial, mismo que se presentó ante la Federación y cuenta con un folio oficial, continúa sin contar con una partida presupuestal asignada. Esta situación limita la ejecución de obras esenciales para mejorar el manejo del agua pluvial en la ciudad.
Según datos proporcionados por el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS), el 65 por ciento de la red de drenaje sanitario de Torreón tiene más de 40 años de antigüedad, una infraestructura ciertamente obsoleta que refleja la urgencia de renovar y ampliar el sistema. La red total cuenta con mil 658 kilómetros de tuberías que varían entre 8 y 72 pulgadas de diámetro, con un desglose en edades que va desde tuberías con menos de 10 años hasta otras con más de cuatro décadas en funcionamiento.
El proyecto de drenaje pluvial para Torreón, valorado en aproximadamente 2 mil millones de pesos, permanece a la espera de recursos federales para su puesta en marcha. Este proyecto es fundamental para mitigar las inundaciones recurrentes en ciertas zonas de la ciudad que aparecen con cada episodio de lluvias intensas, evidenciando la insuficiencia del sistema actual para conducir el agua de manera eficaz.
Durante el fin de semana pasado, Torreón soportó lluvias intermitentes que acumularon aproximadamente 36 horas de precipitación, un fenómeno que puso a prueba la capacidad de respuesta municipal. Las precipitaciones intensas causaron daños en dos escuelas y generaron severos encharcamientos en puntos específicos, reflejando la vulnerabilidad del drenaje pluvial ante las condiciones climáticas.
El alcalde destacó que, ante esta situación, se desplegaron diversas dependencias municipales y estatales incluyendo Protección Civil, Obras Públicas, Tránsito y Seguridad Pública para atender emergencias relacionadas con las lluvias. Sin embargo, señaló que la acumulación de basura en alcantarillas y bocas de tormenta sigue siendo un obstáculo recurrente para el flujo del agua, junto con daños a las bombas provocados por fallos en el suministro eléctrico.
«Se desplegaron todas las direcciones involucradas, como Protección Civil, Obras Públicas, Protección Civil del Estado, Tránsito y Seguridad Pública. Se observó que la basura continúa siendo un factor determinante que provoca taponamientos en las alcantarillas y bocas de tormenta. Además, la electricidad juega en contra porque algunas bombas sufrieron daños debido a cortes y fallos en el suministro,» explicó el alcalde.
Adicionalmente, comentó que fueron habilitadas cuatro plantas de energía eléctrica para apoyar el sector poniente durante estas contingencias, pero que dicha dotación resulta insuficiente para garantizar un suministro constante de energía eléctrica que permita operar de manera óptima las bombas de agua en situaciones de emergencia.
Este panorama subraya la necesidad urgente de contar con un sistema de drenaje pluvial moderno y eficiente, así como con recursos adecuados para su operación continua. La espera en la asignación presupuestal dificulta la prevención de daños materiales y riesgos para la población ante eventos climáticos extremos.
En resumen, la problemática del drenaje pluvial en Torreón requiere de atención prioritaria por parte de las autoridades federales y locales para evitar que las inundaciones urbanas sigan afectando la calidad de vida y la infraestructura de la ciudad. La inversión y modernización del sistema hidráulico serán clave para lograr un manejo sustentable y seguro del agua pluvial en Torreón en los años venideros.