El sistema de transporte masivo Tuzobús enfrenta una situación crítica debido a la gran cantidad de unidades fuera de servicio que afectan la operación cotidiana del servicio en la capital de Hidalgo. Según un informe oficial de la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot), de las 179 unidades que conforman actualmente el parque vehicular, 76 están catalogadas como «inoperables», lo que significa que solo el 58 por ciento de las unidades funcionan para atender a la población de Pachuca y sus alrededores.
Este dato revela que el 42 por ciento de los vehículos no pueden prestar servicio, una proporción alarmante que impacta directamente la movilidad local. La Semot detalla que de las 35 unidades que corren en la ruta troncal, que atraviesa de sur a norte toda la ciudad, 12 permanecen fuera de circulación. Mientras tanto, en las denominadas «rutas alimentadoras», que conectan colonias y fraccionamientos con la ruta troncal, la problemática es aún más crítica, ya que 64 de las 132 unidades no están en condiciones operativas, representando más de la mitad del parque vehicular de esta categoría.
El deterioro de las unidades se ha acumulado durante una década desde la puesta en marcha del Tuzobús en 2015. Inicialmente, el parque vehicular se mantuvo estable durante los primeros cuatro años con 134 vehículos, pero a partir de 2019 comenzó una tendencia a la baja con un aumento paulatino de unidades fuera de servicio. En 2020, la situación se agravó considerablemente, con 13 unidades inoperativas, casi el 9 por ciento del total disponible en ese año, tendencia que se mantuvo y empeoró en años subsecuentes hasta alcanzar las cifras actuales.
Esta situación tiene un gran impacto en la eficiencia del transporte masivo en Pachuca y la Zona Metropolitana, limitando la capacidad de movilidad accesible y confiable para los ciudadanos. La falta de unidades funcionales incrementa los tiempos de espera y reduce la frecuencia del servicio, afectando especialmente a quienes dependen del transporte público para sus desplazamientos diarios.
En respuesta a esta problemática, la Semot ha reconocido que los gastos de mantenimiento de las unidades corresponden a obligaciones del concesionario y que no existe un monto fijo anual dedicado a la conservación o reparación del parque vehicular. Además, ante el déficit de vehículos operativos, el gobierno de La Raza Media ha firmado un contrato de arrendamiento con la empresa Rommify Capital por un monto superior a 662 millones de pesos para la adquisición de 140 unidades adicionales.
Estas nuevas unidades deberán pasar por un proceso de cambio de cromática, así como una evaluación y revisión técnica antes de integrarse al servicio, lo que se estima suceda para finales de abril y mayo. Esta renovación representa un esfuerzo significativo para restaurar la capacidad operativa del Tuzobús y mejorar el servicio a la población.
Además de estas medidas, se proyecta la expansión del sistema con una segunda ruta troncal que podría beneficiar especialmente a Mineral de la Reforma, ampliando la cobertura del Tuzobús y mejorando la conectividad urbana. Esta ampliación es vista como una oportunidad para modernizar y hacer más eficiente el transporte público en la región.
En conclusión, el Tuzobús vive un momento de desafío importante tras una década de desgaste progresivo en su parque vehicular, situación que afecta la calidad del servicio que recibe la ciudadanía. Sin embargo, con la incorporación de nuevas unidades y la posible expansión de rutas, se vislumbra un futuro prometedor para este sistema que es esencial en la movilidad de Pachuca y su zona metropolitana, buscando ofrecer un transporte más eficiente y confiable a sus usuarios.