El doctor Francisco Moreno, especialista en infectología del Hospital ABC, explicó que el hantavirus no es un virus desconocido y que su incidencia es tan baja que aún no existe una vacuna para prevenirlo. Sin embargo, aclaró que, pese al reciente brote en un crucero, no se contempla la posibilidad de que esta situación evolucione hacia una pandemia a gran escala.
Moreno detalló que esta infección se transmite principalmente a través del contacto con roedores, especialmente en zonas áridas y rurales. En el continente sudamericano, existe una variante particular del hantavirus conocida como el virus de los Andes, que es una de las pocas cepas capaces de transmitirse de persona a persona, lo que hace singular este brote en el crucero.
“Aunque los contagios son poco frecuentes, es posible que se presenten casos aislados transmitidos entre personas”, destacó el especialista, subrayando la rareza pero no imposibilidad de esta forma de contagio.
Detalles del brote en el crucero
En una entrevista para La Raza Media con Ady Cabriales, Francisco Moreno informó que el crucero involucrado había partido desde la región suramericana con destino a África, donde se registró el primer caso confirmado que lamentablemente culminó en una muerte. A partir de este caso inicial, se detectaron más contagios que alertaron a la comunidad científica por la particularidad del virus.
El especialista recalcó que, aunque habitualmente el hantavirus se contrae por contacto con roedores, en este evento se documentó la transmisión directa de persona a persona, algo poco común que ha generado preocupación entre expertos.
“En esta situación específica, hubo infecciones que se propagaron entre personas, lo cual es inusual pero cierto”, puntualizó.
Sobre el destino de los pasajeros y tripulantes del crucero, Moreno confirmó que entre las tres defunciones registradas, dos correspondieron a una pareja originaria de Holanda. Indicó que el esposo fue quien contrajo primero el virus y lo transmitió a su esposa, enfatizando que para que ocurra esta transmisión debe haber contacto estrecho, pues no es un virus que se propague con facilidad.
“El contagio requiere proximidad directa entre individuos; no es una infección que se transmita con facilidad casual”, explicó el experto.
El doctor Moreno también advirtió que, debido a las condiciones propias de un crucero, donde muchas personas conviven en espacios cerrados, existe un riesgo significativo de brotes epidémicos si el microorganismo en cuestión es respiratorio, aunque no es el caso del hantavirus.
Síntomas característicos del hantavirus
El especialista describió que esta enfermedad puede iniciar con síntomas generales similares a cualquier infección viral común, como fiebre, malestar general, dolores musculares y cefalea, que pueden pasar desapercibidos en primeras etapas.
“Lo que distingue al hantavirus es su capacidad de afectar los capilares sanguíneos, que son los pequeños vasos donde el oxígeno pasa de la sangre a los tejidos del cuerpo”, aclaró Moreno.
“Cuando estos capilares se dañan, se produce una fuga de líquido. Al distribuirse la sangre entre el cuerpo y los pulmones, este líquido acumulado genera edema pulmonar, causando dificultad respiratoria grave, que es la principal causa de muerte en esta infección”, añadió el médico infectólogo.
Medidas de vigilancia y control epidemiológico
Ante el brote, Moreno señaló que el procedimiento estándar consiste en implementar un cerco epidemiológico para identificar a los enfermos y rastrear a quienes hayan tenido contacto directo con ellos, con el objetivo de contener el foco de infección.
“Si la transmisión de persona a persona fuera más fácil, habría que ampliar el cerco epidemiológico, pero en este caso el virus no presenta un nivel alto de contagio”, indicó.
Dado que el brote ocurrió en un crucero, hubo un riesgo considerable de que los pasajeros infectados descendieran en diferentes puertos y esparcieran el virus, por lo que las autoridades han mantenido una constante vigilancia sobre todos aquellos que estuvieron en contacto estrecho con los pacientes infectados para evitar una propagación mayor.
Actualmente, las personas que tuvieron contacto cercano con los pacientes están siendo monitorizadas para detectar cualquier síntoma y con ello determinar el fin del brote de hantavirus.
Moreno añadió que, actualmente, no existe un tratamiento específico para esta enfermedad ni una vacuna debido a la baja incidencia del virus. Por ello, el manejo clínico se basa en soporte intensivo para los pacientes que desarrollen complicaciones graves.
“Es fundamental actuar con prontitud para evitar que el virus se descontrole y se salga de control”, concluyó.
Finalmente, el doctor recomendó a los viajeros verificar las alertas epidemiológicas antes de planificar sus desplazamientos, aunque reiteró que los casos de hantavirus son realmente escasos, por lo que el riesgo sigue siendo bajo.
Por último, informó que tres personas del crucero afectado serán trasladadas a Países Bajos para recibir atención especializada, mientras continúa el monitoreo internacional de esta situación.