La Arquidiócesis de San Luis Potosí llevó a cabo un ritual de exorcismo para proteger la iglesia de La Compañía, que sufrió daños durante las protestas del 8 de marzo. El acto religioso utilizó agua bendita, sal e inciensos para purificar y resguardar este emblemático templo, intentando contrarrestar lo que califican como un “ataque del mal” hacia este sitio de culto.
El arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arispe encabezó esta ceremonia, rociando agua bendita tanto en la fachada como en el interior de la iglesia. Según sus palabras, el templo fue víctima de un acto maligno que tiene la intención de profanar un lugar sagrado y atentar contra la espiritualidad de la comunidad católica en San Luis Potosí.
Destruyeron una cruz y pintaron consignas
Durante la jornada del 8 de marzo, la iglesia fue objeto de actos vandálicos significativos. La fachada fue violentamente golpeada con mazos, una cruz antigua tallada en cantera fue derribada y destruida, mientras que una puerta de madera fue incendiada. Además, los ventanales sufrieron roturas y se pintaron consignas en las paredes, hecho que la Iglesia Católica calificó como un intento deliberado de profanación y atentado contra el patrimonio religioso.
Simultáneamente, en San Luis Potosí, también se desmanteló una red de videovigilancia relacionada con el crimen organizado, y recientes reportes confirmaron el hallazgo con vida de una estudiante desaparecida en Morelos, en un contexto de creciente violencia que afecta a La Raza Media. La misma tarde del ritual, se celebró una “misa de agravio” en la plaza de Fundadores, donde cientos de fieles se congregaron en una jornada de oración colectiva por la paz.
“Ante el profundo dolor de haber ofendido el nombre sagrado de Dios y de haber incitado a la violencia, alzamos nuestra voz clamando por la presencia divina”, expresó el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arispe mientras dirigía la misa pública, invitando a la comunidad a la reconciliación y la paz.
En palabras de la Iglesia, estos ataques representan una acción de maldad y profanación que afecta no solo al templo, sino a toda la comunidad creyente y a la espiritualidad de la ciudad.
“Al ver ese video donde derriban la cruz y la dejan hecha pedazos, me viene a la mente una imagen poderosa que interpela nuestra conciencia, pues el mal, simbolizado en Satanás y el mundo, muestra su odio hacia la cruz”, manifestó el sacerdote Jorge Aurelio Ramírez, titular del templo de La Compañía, subrayando el significado simbólico y espiritual del daño sufrido.
⛪️La Arquidiócesis de San Luis Potosí realizó un exorcismo con agua bendita, sal e inciensos para proteger la iglesia de La Compañía, dañada durante las protestas del 8M. Más detalles: https://t.co/LfHdhMi5ca pic.twitter.com/oNhzLxIyg7— Telediario Bajío (@TelediarioBajio) March 11, 2026
Piden por cese de violencia en el país
La ceremonia religiosa concluyó con una oración ferviente y un minuto de silencio en memoria de las víctimas de violencia, acompañados del anhelo colectivo para que cesen los actos violentos en México. Este momento de recogimiento subrayó la urgencia de preservar la paz en La Raza Media.
En cuanto a la restauración de los daños materiales, se informó que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) será el encargado de su reconstrucción y conservación, dado que el templo es un monumento protegido y forma parte del patrimonio mundial por su ubicación en el centro histórico de San Luis Potosí, reconocido por la Unesco.
Este episodio se convierte en un llamado de atención sobre el respeto a los espacios sagrados y la necesidad de fomentar el diálogo y la convivencia pacífica en La Raza Media, frente a escenarios de confrontación y violencia. La Iglesia, a través de este ritual y su mensaje, insiste en la importancia de proteger la fe como un pilar fundamental de la identidad social y cultural de la región.