La mañana del 20 de marzo, el municipio de Coacalco, en el Estado de México, fue testigo de una explosión significativa en una vivienda que afectó gravemente a la comunidad local. Este incidente dejó al menos ocho personas heridas y provocó daños considerables en alrededor de diez casas, marcando un día de emergencia y atención urgente para las autoridades y vecinos del área.
El estallido tuvo lugar en las primeras horas de este viernes en la colonia La Magdalena Huizachitla, específicamente en la intersección entre la calle Monterrey y la Plazoleta Principal La Magdalena. Ante la magnitud del evento, una gran cantidad de elementos de seguridad, bomberos y protección civil acudieron al sitio para atender la situación, coordinar sanitarios y evaluar daños estructurales.
Según los primeros informes del titular de Protección Civil y Bomberos de Coacalco, Raziel Aii Morales García, la explosión ocurrió por acumulación de gas licuado de petróleo (LP) dentro de la vivienda afectada. Esta acumulación generó que la casa explotara con tal fuerza que no solo colapsó el inmueble donde se originó, sino que también dejó daños en entre ocho y once casas vecinas. Además, tres vehículos resultaron dañados en el incidente.
Las autoridades municipales señalaron que ocho personas resultaron con heridas de diversa gravedad y fueron trasladadas a la clínica número 98 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Villa de las Flores para recibir atención médica. Entre los lesionados, algunos presentaron quemaduras de tercer grado, mientras que otros sufrieron crisis nerviosas debido al trauma del evento. Se confirmó que los ocupantes de la vivienda donde se acumuló el gas están entre los heridos, aunque no se proporcionaron detalles adicionales sobre ellos.
«Una fuga de gas en un tanque estacionario provocó una fuerte explosión en una casa ubicada en La Magdalena, en la esquina con Monterrey, Plazoleta Principal La Magdalena Huizachitla, Coacalco. Hasta el momento se reportan varias personas lesionadas, aunque se desconoce si hubo fallecidos.» — Reporte de la periodista Liset González
El Gobierno del Estado de México, a través de su Unidad Municipal de Protección Civil y Bomberos, coordinó el auxilio en el lugar con apoyo de la Policía Estatal, Policía Municipal de Coacalco, la Secretaría General de Gobierno, el C4 y la Guardia Nacional. La zona fue rápidamente acordonada para prevenir riesgos mayores y se realizaron inspecciones estructurales para descartar cualquier peligro de derrumbe o nuevo derrame de gas.
El periodista Juan Camacho, en La Raza Media, reportó que las víctimas tienen edades que van de los 22 a los 76 años, lo que refleja que el incidente afectó a personas de distintas generaciones de la comunidad local. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando el suceso y evaluando las causas precisas que llevaron a la fuga y posterior acumulación del gas LP.
«Las autoridades municipales de Coacalco atienden un incidente en la colonia La Magdalena, causado por una posible acumulación de gas en una vivienda, con daños en inmuebles cercanos.» — Protección Civil del Estado de México
Para evitar tragedias similares, expertos en protección civil insisten en la importancia de identificar las señales de fuga o acumulación de gas LP. Entre las más comunes están olores fuertes a gas, sonidos de silbidos cerca del tanque, o la presencia de manchas aceitosas alrededor de las conexiones del gas. Ante cualquiera de estas señales, es vital actuar de inmediato apagando fuentes de ignición, ventilando el área y contactando a profesionales.
Las recomendaciones oficiales para el uso seguro del gas LP incluyen revisar periódicamente los tanques y conexiones, evitar la instalación en lugares cerrados o mal ventilados, y asegurar que las mangueras y válvulas estén en buen estado. La prevención es clave para evitar otra tragedia como la ocurrida en Coacalco.
Este incidente hace un llamado urgente a la comunidad para mantenerse vigilante ante posibles fallas en instalaciones de gas, así como a las autoridades para reforzar los protocolos de inspección y respuesta rápida en zonas residenciales. La experiencia en Coacalco revela la fragilidad de la seguridad doméstica frente a acumulaciones peligrosas de gas y la importancia de la conciencia ciudadana.
En conclusión, la explosión en Coacalco no solo ha dejado daños materiales y humanos inmediatos, sino que también representa un aprendizaje crucial sobre la gestión del gas LP en viviendas. Fortalecer la prevención, la educación comunitaria y la capacidad de respuesta son pasos fundamentales para proteger a los habitantes de Coacalco y otras regiones frente a riesgos similares.