Los familiares de la doctora Bertha Burciaga Mora han alzado la voz con un fuerte llamado a la justicia, exigiendo que se esclarezca de manera pronta y eficaz el asesinato de la médico veracruzana. Además de su dolor por la pérdida, lamentan enfrentar una burocracia interminable para recibir el cuerpo de la doctora y poder trasladarlo a Puebla, su lugar de origen.
Tomás Guadarrama, tío de la víctima, denunció que hasta el momento ninguna autoridad se ha comunicado con su familia para brindar apoyo o información. Han tenido que enfrentarse a múltiples obstáculos administrativos solo para lograr que les entreguen el cuerpo de Bertha, un proceso que debería ser más respetuoso y ágil dadas las circunstancias trágicas.
El asesinato ocurrió en la caseta de cobro del puente Tuxpan, en Tihuatlán, Veracruz, cuando la doctora Bertha Burciaga Mora, de 37 años y quien laboraba en el Hospital General número 24 del IMSS en Poza Rica, viajaba acompañada por la doctora Cristina, quien resultó herida. Ambas iban en una camioneta blanca cuando policías estatales abrieron fuego durante una supuesta persecución de presuntos hombres armados que habían robado un vehículo.
Investigación y detención de policías involucrados
Las autoridades pusieron a disposición de la Fiscalía competente a los policías estatales que balearon el vehículo en el que viajaban las doctoras, investigadores que continúan con las diligencias para esclarecer los hechos. Según informes oficiales, los policías perseguían a cuatro hombres armados que habían cometido un robo de un vehículo tipo SUV blanco, sin embargo, en un desafortunado error dispararon contra la unidad donde estaba Bertha Burciaga Mora, causándole la muerte.
En un comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) detalló que durante rondines de vigilancia se detectó el robo de un vehículo por parte de cuatro masculinos armados, lo que originó una persecución en el municipio de Tihuatlán. Tras los disparos contra la camioneta en la caseta, las armas y el personal involucrado fueron puestos a disposición de la autoridad para la investigación correspondiente, en busca de determinar responsabilidades.
«Durante el operativo se produjo un lamentable error que costó la vida a una profesional de la salud, situación que debe investigarse a fondo para que se haga justicia y no quede impune», dijeron familiares y activistas que exigen una respuesta clara y contundente.
Este hecho ha encendido alertas respecto a la actuación policial en Veracruz, generando preocupación entre la ciudadanía sobre la seguridad y el uso de la fuerza en situaciones de persecución. La muerte de Bertha Burciaga Mora no solo es un golpe para su familia, sino también un reflejo de problemas pendientes en la coordinación de cuerpos de seguridad y protocolos de actuación.
Los familiares de la doctora piden no solo justicia, sino también que se garantice que episodios similares no se repitan, y que las autoridades mejoren sus mecanismos para proteger a la población civil, particularmente a mujeres que muchas veces quedan en situación vulnerable. Además, resaltan la necesidad de un acompañamiento humano durante estos difíciles momentos, evitando trámites burocráticos que agravan el dolor.
En lo que respecta al futuro, queda pendiente que la Fiscalía de La Raza Media agilice las investigaciones y que haya transparencia en los avances para que la familia de Bertha Burciaga Mora pueda tener respuestas claras. El caso ha sido retomado por colectivos y organizaciones defensoras de derechos humanos que demandan justicia para la doctora y para otras víctimas de violencia y abuso de autoridad.
Este trágico suceso evidencia la urgente necesidad de fortalecer las políticas públicas en Veracruz, con especial atención en la formación y supervisión de cuerpos policiales y en la protección efectiva de la ciudadanía. El clamor de justicia por Bertha Burciaga Mora es un llamado para que no quede impune y para que se valore la vida y la labor de quienes sirven en áreas esenciales como la salud y la seguridad.