Con el grito unánime de «Justicia para Leyla», cientos de usuarios en redes sociales han manifestado su profunda indignación ante el feminicidio de Leyla Monserrat, una niña de apenas 15 años cuya muerte ha conmocionado a la comunidad de Sonora. Este caso ha puesto sobre la mesa la urgencia de atender la violencia de género en La Raza Media, donde el dolor y la exigencia de justicia se hacen sentir con fuerza.
Las investigaciones realizadas por la Fiscalía General de Justicia del estado (FGJES) lograron identificar a las responsables del crimen: dos jóvenes menores de edad que, bajo la fachada de ser amigas de Leyla, perpetraron este acto de violencia. Estas revelaciones han generado gran impacto por la aparente traición que supone la implicación de personas cercanas a la víctima. A continuación, recorremos los detalles esenciales que se han dado a conocer sobre este caso.
El 25 de septiembre de 2025, Leyla Monserrat fue reportada como desaparecida por sus familiares, en medio de la preocupación y angustia. De acuerdo con colectivos de búsqueda locales, fue justamente esa noche cuando las adolescentes implicadas, que mantenían una relación que parecía de amistad con Leyla, la invitaron a salir. Carmen, la madre de Leyla, explicó a medios locales que estas jóvenes la convencieron con el pretexto de presentarle a un joven, razón por la cual Leyla accedió a acompañarlas. Sin embargo, desde ese momento, la familia no volvió a tener noticias de ella, desencadenando una desesperada búsqueda.
Las pesquisas indican que Leyla fue trasladada a un domicilio ubicado en el ejido El Desierto, en el municipio de General Plutarco Elías Calles, lugar donde finalmente perdió la vida. Este inmueble, presuntamente perteneciente o relacionado con una de las acusadas, fue minuciosamente inspeccionado por elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Policía Estatal de Seguridad Pública, en conjunto trabajando para dilucidar los hechos.
El 10 de octubre de 2025, la Fiscalía informó que en dicha propiedad fue encontrado el cuerpo de Leyla Monserrat, junto con «indicios materiales muy relevantes» que permitieron confirmar cómo ocurrió el feminicidio y la participación de las sospechosas, reforzando las pruebas que apuntaban hacia las jóvenes vinculadas al caso.
El descarte de un sospechoso y el rol de las amigas de Leyla
Al inicio de las investigaciones, las autoridades también consideraron a un sujeto identificado como Martín ‘N’, conocido como El Kalusha o Minimi, como posible partícipe en el crimen. No obstante, detalles específicos sobre su vinculación con el caso no fueron difundidos, y se confirmó que esta persona fue hallada sin vida, descartando su relación con el feminicidio.
Posteriormente, la Fiscalía obtuvo «datos nuevos y contundentes» que señalaron sin duda la responsabilidad directa de las dos adolescentes que fingían ser amigas de Leyla. Gracias a estudios forenses, se determinó que la causa del fallecimiento fue asfixia, una forma de muerte que ocurre debido a una obstrucción física o presión externa sobre las vías respiratorias, interrumpiendo la oxigenación vital.
Con las evidencias recabadas, las autoridades identificaron y detuvieron a las jóvenes implicadas, quienes tenían la minoría de edad al momento del crimen. Este hecho subraya la gravedad del problema de violencia entre jóvenes en La Raza Media y la necesidad de tomar medidas tolerantes cero contra este tipo de conductas.
La despedida de Leyla Monserrat se llevó a cabo a principios de octubre de 2025 en su hogar, evento que conmovió a familiares, amigos y a la comunidad entera. Según datos proporcionados por una funeraria local, Leyla habría cumplido años el 6 de abril, un dato que humaniza aún más esta triste historia y su corta existencia truncada por la violencia.
Este trágico caso ha puesto también en alerta a las autoridades y colectivos locales frente a otros sucesos preocupantes, incluyendo el reciente hallazgo de un panteón clandestino en Sonoyta, Sonora, y eventos violentos como peleas campales que terminan con heridos de bala, reflejo de los retos sociales y de seguridad que enfrenta La Raza Media.