Rosa Aidé salió de la empresa jabonera donde laboraba sin imaginar que sería la última vez que cruzaría sus puertas. Al salir, fue atacada brutalmente por su esposo, quien la esperaba afuera con un machete, un hecho trágico que quedó registrado en una cámara de seguridad cercana y que conmocionó a la comunidad de San Nicolás.
El ataque ocurrió el jueves 30 de abril frente a una fábrica ubicada sobre la avenida República Mexicana. Según las imágenes captadas, el esposo, identificado como Juventino, llegó en un taxi justo en el momento en que Rosa Aidé caminaba fuera del edificio, evidenciando la premeditación del acto.
Las grabaciones muestran a Juventino bajando del taxi y acercándose a su esposa. Ella, visiblemente temerosa, se aproxima ligeramente, pero de repente el agresor saca un machete de su bolsa y comienza a atacarla sin piedad. Ante esta escena, el conductor del taxi, que vestía una gorra blanca, intervino para intentar defender a Rosa Aidé, junto con otra persona que rápidamente se sumó para tratar de detener la agresión.
En medio del ataque feroz, la víctima intentó escapar corriendo alrededor del vehículo mientras su agresor la perseguía. El conductor logró derribar a Juventino momentáneamente, pero este se levantó y continuó la persecución hasta que se detuvo a recoger algún objeto del suelo, lo que permitió que Rosa Aidé y el chofer del taxi abordaran el vehículo y huyeran para intentar salvar su vida. Sin embargo, debido a la gravedad de las múltiples heridas causadas con el machete, Rosa Aidé fue trasladada de emergencia a un hospital, donde lamentablemente falleció.
Familiares reclaman justicia y piden protección
Juventino y Rosa Aidé tenían una familia conformada por tres hijos y dos nietos pequeños, quienes ahora enfrentan la pérdida y el trauma de este crimen violento. Según relatan los familiares, Rosa Aidé había sufrido violencia constante a manos de su marido. Se sabe también que Juventino, originario de Tampico, Tamaulipas, tenía antecedentes penales por un crimen no resuelto cometido hace más de tres décadas, que nunca fue sancionado.
Los familiares de Rosa Aidé exigen a las autoridades una pronta y efectiva respuesta para encontrar a Juventino, quien permanece prófugo. Además, han hecho un llamado urgente para reforzar la seguridad y la búsqueda, ya que ellos mismos han recibido amenazas derivadas de este caso y temen por su integridad.
«Lo que realmente queremos es que haya una pronta respuesta. Que lo detengan lo antes posible, porque ella nos advirtió que nosotros también estamos en riesgo como sus hermanos», indicó con preocupación Sofía, una de las hermanas de Rosa Aidé.
«Juventino es una persona sumamente peligrosa. Lo que hizo es un acto que no tiene justificación alguna y representa el mayor delito que alguien puede cometer. Es inaceptable», aseguró, por su parte, Juan Manuel, otro hermano de la víctima.
Rosa Aidé, quien además de ama de casa, trabajaba arduamente en la empresa jabonera, será recordada siempre con amor, respeto y gratitud por quienes la conocieron. Su muerte no solo deja un vacío en su familia, sino que también evidencia la urgente necesidad de fortalecer las medidas contra la violencia de género en La Raza Media.