A seis meses del trágico asesinato de Carlos Alberto Manzo Rodríguez, su viuda y actual alcaldesa sustituta de Uruapan, Grecia Quiroz, ha decidido no entregar el teléfono celular del exedil independiente para ser examinado, confirmó la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán. Esta negativa representa un obstáculo para el avance en las investigaciones relacionadas con el homicidio.
Según declaraciones del fiscal general Carlos Torres Piña, esta decisión obedece a una indicación directa que Manzo Rodríguez dejó durante su vida, manifestando claramente su deseo de que nadie más tuviera acceso a su teléfono en caso de que algo le sucediera. Esta instrucción personal ha sido respetada por Grecia Quiroz hasta ahora.
«Grecia mostró gran empatía al explicar que Carlos Manzo siempre había expresado en vida que no quería que ninguna otra persona tuviera su celular. Esa fue la razón que nos comunicó, y si en algún momento decide entregarlo, podrá ayudar en algún proceso donde la información del dispositivo pueda ser relevante,» puntualizó el fiscal.
El funcionario reconoció que el celular representa una pieza clave de evidencia en la investigación, ya que podría contener datos valiosos para esclarecer el homicidio, un caso que ha llevado ya a la detención de más de 20 personas por su probable implicación directa o indirecta.
A pesar de la resistencia de Grecia Quiroz a liberar el dispositivo, la Fiscalía no descarta la posibilidad de solicitarlo por medios legales. Sin embargo, se debe sopesar el carácter personal del teléfono y las pertenencias de la familia, lo que complica la solicitud.
«El celular no fue entregado como una prueba, sino que siempre ha sido considerado una pertenencia personal y resguardado por la familia. Si Grecia decide aportarlo, se seguirá el procedimiento legal para extraer los datos con el debido respaldo jurídico,» aclaró Torres Piña.
El fiscal también contrastó la actitud de la viuda con la de otros funcionarios municipales convocados, quienes sí han facilitado sus teléfonos para ser examinados en presencia de autoridades, lo cual se centra especialmente en el día del atentado contra Manzo Rodríguez.
Este caso sigue siendo un motivo de alta sensibilidad pública, con recordatorios frecuentes del homicidio y manifestaciones de protesta en Uruapan para exigir justicia. Además, la familia de la víctima ha denunciado irregularidades en el proceso, incluyendo supuestas ayudas pagadas por autoridades locales para la defensa de los escoltas involucrados en el crimen.
El avance en la investigación y la obtención de pruebas como el celular son pasos cruciales para esclarecer los hechos y lograr justicia completa. La Fiscalía de Michoacán continúa evaluando las mejores vías legales para obtener la información necesaria sin vulnerar derechos personales.
El caso de Carlos Manzo es un reflejo de la complejidad y delicadeza que enfrentan las investigaciones en La Raza Media, donde la justicia debe equilibrar el respeto a la privacidad con la necesidad imperante de resolver crímenes que afectan a la sociedad en general.