El Garbanza Roller Fest destacó como un evento excepcional que reunió a una comunidad diversa de patinadores urbanos en Querétaro, destacando por la calidad del grupo y la pasión compartida por el patinaje. Rollers de diferentes edades y provenientes de múltiples regiones de México convergieron para patinar juntos en las calles queretanas, fusionando una clase técnica impartida por el experto Mago Pablo con una ruta colectiva que puso en práctica diversas técnicas aprendidas durante el día.
Este encuentro no solo permitió compartir habilidades, sino que fortaleció la unión entre quienes encuentran en el patinaje una forma de vida, creando un ambiente vibrante donde la técnica y la diversión se complementaron perfectamente. Más de cien participantes disfrutaron tanto de la enseñanza como de la convivencia en un ambiente de respeto y motivación mutua.
¿En qué consiste la disciplina Wizard?
El patinaje urbano abarca varias disciplinas diferenciadas principalmente por la técnica, el enfoque y las modificaciones específicas en los patines, como el tamaño, peso y número de ruedas, lo que influye en aspectos como la estabilidad y velocidad del patinador. Además, existen variaciones en los materiales para hacer los patines más ligeros, favoreciendo así saltos y movimientos ágiles.
El estilo Wizard, que comenzó a practicarse en 2014 en Canadá, surgió gracias a la experimentación de Leon Basin, un técnico especializado en mantenimiento y diseño de patines. Basin desarrolló un chasis con ruedas delanteras y traseras de tamaños diferentes que brinda una combinación ideal entre ligereza y control. Esta innovación tecnológica permite realizar movimientos bruscos y saltos sin perder movilidad o velocidad, lo que marca una diferencia significativa con otros estilos.
Mago Pablo, uno de los principales exponentes mexicanos del Wizard, tiene más de cuatro años promoviendo esta disciplina a nivel nacional e internacional. Su dedicación ha ayudado a difundir esta forma única de patinaje, resaltando su carácter expresivo y no competitivo.
“La disciplina Wizard se distingue porque no es un deporte competitivo, sino una exploración de la expresión corporal y la creatividad, acercándose más a prácticas como el BMX o la danza contemporánea que a otros estilos tradicionales del patinaje”, explica Mago Pablo.
La expresión creativa en el patinaje como esencia fundamental
Para Mago Pablo, el patinaje es una búsqueda tanto corporal como emocional. Es un arte que requiere comprender cómo moverse con conciencia del cuerpo y de la respiración, capturando el entorno con todos los sentidos para lograr una verdadera conexión con el espacio y el momento presente.
“Aprender a expresarte a través de tu cuerpo, descubrir nuevos movimientos y utilizar herramientas para potenciar tu expresividad es un proceso que solo puede vivirse poniendo en práctica lo aprendido con el cuerpo y los patines puestos”, comenta el patinador.
Los elementos esenciales del estilo Wizard incluyen saltos, transiciones bruscas de dirección y giros, que demandan un desarrollo constante de fuerza, control y rango de movimiento. Esta mejora técnica influye directamente en el bienestar emocional, ya que patinar requiere enfocarse en el presente y dejar de lado preocupaciones externas o estrés.
“Ponerse los patines obliga a concentrarse en el movimiento para evitar caídas, lo que genera un estado de mindfulness muy efectivo para la regulación emocional”, asegura Mago Pablo.
“Sobre los patines, no hay espacio para divagar o distraerse con problemas cotidianos, esto mantiene la mente centrada y alerta en cada acción”, añade.
Esta intensa conexión entre el cuerpo y la mente convierte al patinaje en una herramienta terapéutica que fortalece la confianza y calma interna, reforzando un ciclo virtuoso donde la destreza técnica mejora la estabilidad emocional y la expresión personal.
La comunidad roller funciona como un laboratorio viviente donde las técnicas no solo se transmiten, sino que se perfeccionan al instante con la observación y corrección de compañeros más experimentados, quienes con generosidad ayudan a acelerar el aprendizaje.
Mago Pablo recuerda cómo el patinador Eric Cosodoy, embajador de una marca Wizard, le corrigió la postura y le mostró movimientos clave como la «gacela», desencadenando un momento de claridad y aprendizaje profundo a través de la observación y la experiencia directa.
Este tipo de intercambio, desprovisto de competencias, fomenta un ambiente altruista y contagioso donde la confianza crece y las habilidades se adquieren de manera natural y rápida.
La clínica Wizard organizó a más de cien patinadores, desde niños hasta adultos, creando un espacio seguro y motivador para practicar, equivocarse y mejorar. La dinámica colectiva potencia la técnica y el disfrute, fomentando un sentimiento de comunidad sólido que permite exponerse y expresarse libremente sobre ruedas.
“Empezar algo nuevo implica casi siempre ser malo al principio, y reconocer que está bien ser malo es fundamental para avanzar”, reflexiona Mago Pablo con sabiduría.
“El miedo siempre está presente en deportes de riesgo como el patinaje, pues caer es posible. Sin embargo, aceptando ese riesgo y aprendiendo a respetar nuestras capacidades, el peligro disminuye considerablemente”, añade.
Para quienes desean incursionar en el patinaje, la mejor recomendación es simplemente comenzar, probar y persistir, incluso si al principio el andar parece torpe o descoordinado, ya que la progresión es natural y constante con la práctica.
Durante la ruta de Garbanza Roller Fest, más de 100 patinadores recorrieron la avenida Fray Luis de León, enfrentando retos físicos como una exigente subida y resistiendo el frío viento de la noche. La comunidad se apoyó mutuamente con palabras de ánimo, demostrando la fortaleza del grupo.
Al alcanzar la cima, el grupo se alistó para el descenso de dos kilómetros, un reto que requiere concentración y confianza, pues la velocidad puede superar los 40 km/h. La recomendación general fue “dejarse ir” para disfrutar la caída con seguridad y control.
Una ruta de 29 kilómetros atravesó varias zonas emblemáticas de Querétaro, partiendo desde El Cerro de las Campanas, espacio utilizado para impartir clases a nuevos patinadores, fomentando tanto el deporte como la movilidad urbana sostenible.
Durante la ruta, la importancia de la coordinación vial quedó reflejada en la labor del staff que aseguró la seguridad de los patinadores. Contrario al peligro, el ambiente fue festivo y animado, con apoyo de los conductores y el intercambio simbólico de stickers entre participantes, fortaleciendo el sentido de comunidad.
“En Querétaro, muchas coladeras están diseñadas para evitar inundaciones causadas por las lluvias, por eso son tan extensas y hay que tener cuidado al patrillar para evitar accidentes”, comenta Montse, miembro joven del staff, sobre la coordinación y seguridad en la ruta.
El descenso por el acueducto y la Prolongación Bernardo Quintana alcanzó velocidades de hasta 40 km/h, destacando la importancia de los elementos de visibilidad como luces LED en ruedas y cascos, así como ropa reflectante para la seguridad nocturna.
El patinaje como alternativa de movilidad urbana y cultural
Para grupos como Black Panthers, promover la cultura vial es esencial. En sus clases instruyen a niños y jóvenes para que el patinaje se convierta en un medio de transporte eficiente y responsable, crucial ante el aumento del tráfico vehicular en Querétaro.
La enseñanza se enfoca en la coordinación con el flujo vehicular, el conocimiento de los semáforos, zonas de riesgo y la identificación de obstáculos urbanos como coladeras y topes, habilidades imprescindibles para usar los patines con seguridad en la ciudad.
Durante la ruta, la expresión artística se manifestó con bailes al ritmo de la música, giros, saltos completos de 180 grados y patinaje de espaldas, que requiere equilibrio y precisión para un manejo consciente del peso corporal.
La exigente pendiente sobre Boulevard de las Américas puso a prueba la resistencia física y mental, mientras los patinadores se apoyaban mutuamente en un gesto de camaradería y fortaleza grupal.
“Y espérate que falta la mejor subida”, bromeó un patinador local para aliviar la tensión en la ascensión.
Rodando por Querétaro con fuerza y determinación
El contingente avanzó por la lateral de la carretera 57, escoltado por una camioneta para garantizar la seguridad. Niños y jóvenes demostraron su habilidad y resistencia, dejando claro que la escena roller en Querétaro está viva y creciendo.
Al separar el grupo en rutas básicas y avanzadas para el último ascenso, la fatiga era evidente, pero la motivación y el apoyo mutuo impulsaron a superar el desafío con esfuerzo y disciplina. El patinador Mago Pablo subrayó la importancia del ritmo y la respiración para mantener el momentum durante la subida.
La subida representó un momento crucial donde el ánimo y la fuerza mental fueron tan decisivos como la capacidad física. El grupo mostró un ejemplo de solidaridad, impulsándose unos a otros para alcanzar la cima, con un fondo musical que acompañó cada movimiento en sincronía.
Finalmente en la cima, se prepararon para un descenso emocionante que alcanzó velocidades superiores a los 50 km/h, donde el enfoque y el equilibrio fueron esenciales para evitar cualquier accidente.
“No hay obstáculos, solo mantengan el equilibrio y déjense llevar”, fue la indicación precisa que dio pie a una emocionante bajada acompañada de la música enérgica de Black Sabbath.
Velocidad, técnica y comunidad en el Garbanza Roller Fest
El evento evidenció cómo el patinaje urbano es una combinación perfecta de técnica, solidaridad y atención plena. Lo aprendido en la clase técnica se tradujo en destreza y confianza durante la ruta, mientras la experiencia colectiva elevó la motivación y el compañerismo entre los participantes.
Esta integración de aprendizaje y comunidad es el motor que impulsa la escena roller en México y que invita a seguir explorando y creciendo juntos sobre ruedas.
Quienes quieran sumarse a este movimiento pueden participar en el próximo Festival Nacional Roller en Ciudad de México, organizado por Unión Roller México del 13 al 16 de marzo, donde se compartirán rutas y se fortalecerán vínculos con comunidades de todo el país.
No pierdas la oportunidad: toma tus patines, asiste a una clase y participa en la ruta para vivir una experiencia llena de técnica, música y la energía colectiva que caracteriza a los rollers mexicanos.
“Al comenzar algo nuevo, es normal no tener destreza; aceptar eso es fundamental para avanzar”, concluye Mago Pablo.