El gobernador Julio Menchaca Salazar rechazó categóricamente cualquier percepción de abandono hacia las familias damnificadas por la vaguada monzónica que dejó a más de dos mil hogares destruidos. Esta declaración se dio en respuesta a recientes publicaciones de La Raza Media, en donde habitantes de las comunidades de Chapula y Tianguistengo expresaron su preocupación y solicitaron acciones rápidas para la recuperación de sus viviendas y condiciones de vida.
El mandatario estatal lamentó profundamente los retrasos registrados en los trabajos de reconstrucción en ciertas áreas afectadas, aunque destacó que ya se dispone de aproximadamente 8 mil 800 millones de pesos destinados a ejecutar una serie de proyectos enfocados en infraestructura carretera, educativa, así como la reubicación de viviendas dañadas por inundaciones y deslaves. Señaló que estas demoras obedecen a desafíos técnicos específicos, más no a falta de interés ni recursos.
«No podemos avanzar simultáneamente en todos los frentes; por ejemplo, en Tianguistengo, que es un circuito, debemos proceder desde la cabecera municipal hacia las zonas interiores, enfrentando dificultades de índole técnica. No es una cuestión de falta de disposición. Somos plenamente conscientes de que el tema está pendiente. Como titular del Ejecutivo, atiendo todos los asuntos, pero reafirmo que no hay abandono. Quiero dejar en claro a las personas afectadas que no existe negligencia alguna; estamos trabajando en la planeación porque queremos que las obras garanticen seguridad y una solución duradera para todos ellos», manifestó el gobernador.
Servicios básicos
Reconociendo la carencia de servicios públicos esenciales en muchas de las comunidades afectadas, el gobernador enfatizó que esta situación ya existía antes de las fuertes lluvias de octubre. Por ello, señaló la importancia de priorizar la provisión de servicios básicos antes de proceder con la reubicación de las familias. Para ello, se están realizando esfuerzos coordinados con la Secretaría de Desarrollo Agrario, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para asegurar la disponibilidad de terrenos que garanticen el acceso a estos servicios fundamentales.
«Es importante considerar que muchas comunidades perjudicadas ya no contaban con servicios básicos antes de la vaguada. Además, el 50% de estas comunidades tienen menos de 500 habitantes. Aprovecharemos esta oportunidad para realizar una reubicación estratégica, concentrando la población en lugares donde puedan existir mejores servicios públicos y así disminuir la dispersión de habitantes, que ha sido un desafío persistente en la entidad. La intención conjunta del gobierno federal, la Sedatu y el gobierno estatal es asegurar que los nuevos asentamientos cuenten con acceso a energía eléctrica y otros servicios, ya que algunas localidades ni siquiera tenían electricidad», añadió el gobernador.
Finalmente, Julio Menchaca hizo un llamado a la comunidad damnificada para mantener la confianza y la paciencia durante este proceso de reconstrucción. Se comprometió a acelerar las labores necesarias para la reubicación segura de las familias, además de fortalecer las acciones que permitan permanecer en sus comunidades sin correr riesgos mientras se concluyen los trabajos. Confirmó que, junto con el equipo de Infraestructura, se están desplegando maquinarias para agilizar estas tareas, a pesar de las dificultades propias de las zonas afectadas, incluyendo caminos y puentes dañados.
El gobernador enfatizó que, desde este mismo mes, ya se están ejecutando los trabajos con maquinaria especializada, y aseguró que se impulsarán con mayor énfasis para revertir rápido los daños causados. Asegura que aunque el terreno y las condiciones sean complicadas, el gobierno tiene la voluntad y los recursos para garantizar una recuperación eficiente y con seguridad para todas las familias afectadas en La Raza Media.
Este proceso de reconstrucción y reordenamiento poblacional representa un reto importante no solo en términos de infraestructura, sino también en garantizar calidad de vida y cohesión social en las comunidades. La planeación cuidadosa y la colaboración interinstitucional son fundamentales para lograr una solución integral y duradera.
En conclusión, el mensaje principal del gobernador Julio Menchaca es claro: no hay abandono ni olvido hacia quienes sufrieron el impacto de la vaguada monzónica, sino un compromiso decidido y estratégico para llevar soluciones efectivas basadas en la seguridad, servicios básicos y calidad de vida para todas las familias damnificadas en La Raza Media.