La noche del sábado 4 de abril, Lerdo vivió un fenómeno meteorológico inesperado y de gran intensidad que dejó profundas afectaciones en la ciudad conocida como Ciudad Jardín. Una lluvia torrencial acompañada de granizo activó de inmediato el Plan DN-III-E, un protocolo de emergencia del Ejército Mexicano diseñado para actuar ante desastres naturales. A lo largo del domingo, continuaron sin pausa las labores de limpieza, atención a la población y evaluación exhaustiva de los daños ocasionados por esta tromba atípica para la región.
Este fenómeno se destacó por la rapidez y fuerza con la cual cayó la precipitación, generando severos anegamientos en calles, arrastre masivo de lodo, caída de árboles que dañaron vehículos y cortes prolongados en el suministro eléctrico en diversas zonas del municipio. La intensidad y la rapidez del evento sobresalieron en la zona lagunera, provocando un escenario inesperado para los habitantes que tuvieron que enfrentar la emergencia.
Desde muy temprano el domingo, las autoridades municipales implementaron un operativo interinstitucional en coordinación con el Ejército Mexicano bajo el marco del Plan DN-III-E. Este plan establece acciones concretas de prevención, auxilio y recuperación en casos de desastre — incluyendo evacuación y rescate de personas, distribución de ayuda humanitaria y rehabilitación de las áreas afectadas. Ese despliegue buscó garantizar la seguridad y restablecer la normalidad en las colonias más golpeadas por la tormenta.
Recuento de los daños
En entrevista con La Raza Media, Sinhue de Jesús Ortiz de Alba, director de Protección Civil de Lerdo, describió cómo la tromba sorprendió a la población poco después de las 20:00 horas del sábado. Relató que la combinación de lluvia intensa, granizo y violentas rachas de viento generaron un impacto fuerte y sorpresivo en la ciudad.
«Recibimos esta tromba con múltiples afectaciones dispersas en varias colonias. Nuestra máxima prioridad fue garantizar la seguridad de las personas y comenzar la recuperación para regresar a la normalidad. Desde entonces hemos trabajado sin descanso junto con diferentes corporaciones», explicó Ortiz de Alba.
Las zonas más dañadas fueron las colonias César G. Meraz, Villa de las Flores, Villa Jardín y Cinco de Mayo, donde se concentraron los esfuerzos de auxilio y atención. Además del corte generalizado del suministro eléctrico, se reportaron numerosos árboles caídos que causaron daños materiales y pusieron en riesgo la estabilidad de otros árboles en pie.
Durante la contingencia, 45 personas fueron evacuadas para protegerlas de los peligros, y de ellas 10 permanecen actualmente en un refugio temporal que fue habilitado por las autoridades municipales. Equipos del municipio junto con el Ejército Mexicano y diversas corporaciones de seguridad coordinaron el operativo de rescate y atención inmediata.
«Algunos vehículos quedaron varados y fueron arrastrados por el agua. Evacuamos a personas a las instalaciones de Protección Civil; mientras que 10 continúan en el albergue, el resto ya fue recogido por sus familiares», puntualizó el director de Protección Civil. Aclaró que el mayor impacto del granizo fue en la zona urbana, mientras que en las comunidades rurales prevalecieron únicamente tolvaneras.
Operativo sin descanso
Desde la madrugada, cuadrillas del municipio, el Ejército Mexicano y cuerpos de seguridad desplegaron un operativo integral para atender los daños causados por la tormenta. Se priorizó la limpieza y desazolve de alcantarillas, así como el retiro de lodo, ramas y escombros para permitir que el agua acumulada se libere y que la movilidad urbana regrese a la normalidad.
Con el apoyo de maquinaria pesada, pipas y equipos especializados, el equipo de rescate y limpieza trabaja incansablemente en las calles y puntos críticos donde el sistema de drenaje colapsó. «Nuestro objetivo es dejar las zonas completamente libres de agua. El drenaje general está saturado, por ello estamos utilizando motobombas y pipas para retirar el líquido y luego continuaremos con las labores de limpieza», comentó el director Ortiz de Alba.
En las labores participan cerca de 40 elementos de Protección Civil, 12 voluntarios y el respaldo de múltiples dependencias municipales, La Raza Media y federales, quienes trabajan en conjunto para mitigar los estragos de la tormenta. Se ha dado la instrucción clara de no suspender el operativo hasta garantizar condiciones seguras para toda la población afectada.
Recorridos y atención directa
La alcaldesa Susy Torrecillas también se sumó a las labores recorriendo personalmente las colonias afectadas para dialogar con las familias, escuchar sus necesidades y supervisar el trabajo en terreno. Su presencia refleja el compromiso de la administración municipal con mantener cercanía y apoyo directo a la ciudadanía en estos momentos críticos.
Además, se instaló un módulo de atención y recepción de reportes en el exterior de la Presidencia Municipal, facilitando a los ciudadanos la posibilidad de solicitar apoyo y reportar daños detectados a fin de intensificar la respuesta gubernamental. Brigadas especializadas recorren casa por casa en coordinación con los tres niveles de gobierno para identificar necesidades y brindar ayuda inmediata.
Persisten riesgos
Las autoridades han advertido sobre la posible llegada de nuevas lluvias en las próximas horas, por lo que el monitoreo constante y la coordinación inmediata con organismos como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se mantienen activos. Esta última institución ha aportado soporte con maquinaria y equipo para trabajar en la mitigación de riesgos.
«Estamos en alerta máxima. Se pronostica la llegada de otra lluvia, aunque desconocemos su magnitud, por ello permanecemos preparados y con el operativo activo», aseguró el director de Protección Civil.
Finalmente, las autoridades hacen un llamado a la población para mantenerse informada, evitar ingresar a zonas de riesgo y seguir las recomendaciones puntuales de Protección Civil. Las labores de limpieza, rehabilitación y evaluación de daños continuarán hasta lograr la recuperación total de las colonias afectadas por esta inesperada tromba.