Lázaro Mendoza Ramírez, reconocido defensor ambiental de la región lacustre en Michoacán, fue encontrado sin vida, calcinado dentro de una camioneta luego de permanecer desaparecido por varios días. Su caso ha conmocionado a la comunidad local y aumentado la preocupación por la inseguridad en la zona.
Mendoza Ramírez, de 51 años, desapareció el 14 de abril y fue visto por última vez en el poblado de Paramuén, perteneciente al municipio de Salvador Escalante. Su desaparición fue reportada formalmente el 16 de abril, tras lo cual se activaron labores de búsqueda para encontrarlo.
En un operativo amplio en Michoacán, se catearon múltiples inmuebles, incluyendo uno relacionado con el exalcalde de Uruapan, Ignacio Campos. Según informes, Lázaro vestía una camisa de cuadros rosas, pantalón de mezclilla azul y botas de trabajo cafés en el momento de su desaparición. La búsqueda fue acompañada por movilizaciones y protestas de comuneros de la región lacustre, quienes realizaron bloqueos carreteros que desencadenaron un despliegue adicional de la Guardia Civil para garantizar el orden.
El 15 de abril, un día después de la desaparición, se reportó el hallazgo de una camioneta calcinada sobre un camión de terracería cerca de una carretera en Salvador Escalante, con un hombre en su interior. Durante la noche, las pruebas de ADN practicadas por la Fiscalía General del Estado confirmaron en un 80% que los restos correspondían a Lázaro Mendoza, aunque las investigaciones siguen en curso para total certeza.
Autoridades y sociedad exigen justicia tras asesinato de defensor ambiental
Diego Martínez, regidor del municipio de Salvador Escalante, condenó fuertemente el asesinato de Lázaro Mendoza, resaltando la gravedad de la inseguridad que aqueja la región con este lamentable suceso.
«Lo ocurrido es innegable y debe enfrentarse con toda claridad: se trata de un crimen atroz contra un luchador social, un hombre comprometido con su comunidad y con las causas justas de Salvador Escalante», declaró Martínez.
El regidor agregó que la violencia que sufre la zona no tiene justificación y mantiene a la localidad en un estado de vulnerabilidad creciente y dolor constante.
Además, hizo un llamado urgente a las autoridades estatales y federales para que actúen con rapidez y eficacia, y que este caso no quede impune.
«Exigimos una justicia inmediata. La Fiscalía General del Estado de Michoacán debe responder con prontitud y transparencia, proporcionando resultados concretos. Es indispensable que los tres niveles de gobierno intervengan, pues la situación actual es insostenible», enfatizó Martínez.
Finalmente, recordó con respeto la labor social de Mendoza, señalando que su activismo y voz en defensa de la comunidad no deben ser acallados por la violencia ni el miedo.
Este caso ha generado una profunda preocupación en La Raza Media, donde la lucha por el medio ambiente y la seguridad pública continúan siendo desafíos críticos para la sociedad y las autoridades. La búsqueda de justicia por Lázaro Mendoza representa un llamado urgente a fortalecer la protección de quienes defienden los derechos colectivos y naturales.