En el ejido Felipe Ángeles, ubicado en el valle de Guaymas, Sonora, colectivos de búsqueda informaron el descubrimiento de tres osamentas humanas durante una jornada realizada el lunes seis de abril. La intervención tuvo lugar en un terreno despoblado donde previamente ya se habían encontrado cuerpos, lo que resalta la gravedad de la situación en esta zona.
De acuerdo con la información proporcionada por los mismos colectivos, los restos fueron hallados en tres fosas clandestinas diferentes dentro del mismo predio, lo que evidencia la posible existencia de múltiples víctimas enterradas en el lugar. En cada uno de estos puntos se recuperaron restos humanos acompañados de diversas prendas y objetos personales que podrían ser fundamentales para su posterior identificación.
Entre los indicios encontrados destacan prendas como pantalones de mezclilla, camisetas, sudaderas, tenis y ropa interior, junto con artículos personales como una funda para navaja. La variedad y estado de estos objetos ofrecen pistas importantes para avanzar en las investigaciones forenses y esclarecer las identidades de las personas desaparecidas.
Además, se detectaron restos óseos visibles en la superficie del terreno, lo que sugiere que este sitio habría sido utilizado en múltiples ocasiones para depositar cuerpos, confirmando la recurrencia de actividades ilícitas en la región. Este patrón refuerza la necesidad de intensificar las búsquedas y la vigilancia para evitar que estas violaciones a los derechos humanos continúen impunes.
Las tareas de búsqueda y exhumación se desarrollaron bajo la supervisión y acompañamiento de la Comisión de Búsqueda de Personas de Sonora, quienes contaron con el apoyo y resguardo de diversas corporaciones de seguridad. Este respaldo fue fundamental para garantizar que la intervención en campo se realizara de manera segura y coordinada, facilitando el trabajo de los colectivos especializados.
Los colectivos involucrados, como Guerreras Buscadoras de Guaymas y Empalme, así como Buscadoras de la Frontera Nogales, han anunciado que continuarán sus jornadas de búsqueda en la zona durante los próximos días. Su objetivo es descartar completamente el predio y avanzar en la localización de personas desaparecidas, brindando esperanza y apoyo a las familias afectadas por estas tragedias.
Este hallazgo se suma al contexto de inseguridad y violencia que prevalece en la región de Sonora, donde se continúan reportando casos de desapariciones forzadas y fosas clandestinas. La coordinación entre colectivos, autoridades y la sociedad civil es crucial para seguir enfrentando este grave problema que afecta a muchas comunidades.
En una dimensión complementaria a esta situación, recientemente en Sonora también se aseguró un cargamento de 110 kilos de marihuana, valorado en 354 mil pesos, evidenciando la persistencia de actividades delictivas en la región. Además, se anunció una reforma judicial en Hermosillo que impacta en la gestión de predios abandonados, mostrando que los retos para la justicia y la seguridad en esta zona son amplios y variados.