La Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FJGEZ) ha emprendido un operativo especial en el municipio de Guadalupe, vecino a la capital del estado, tras descubrir un antiguo tiro de mina que aparentemente fue utilizado como fosa clandestina para ocultar restos humanos. Este hallazgo despierta preocupación sobre la posible recurrencia de acciones delictivas en zonas abandonadas y poco accesibles.
El descubrimiento se realizó gracias a la valiosa colaboración de diversos colectivos de madres y familiares buscadores, quienes proporcionaron información fundamental que identificó una zona despoblada con múltiples oquedades, vestigios de antiguos respiraderos mineros ahora en desuso. Estas cavidades, por sus características y localización, tenían potencial para albergar restos óseos humanos, hecho confirmado tras una intensa labor de inspección.
El acceso al lugar representa un alto nivel de dificultad debido a la naturaleza del terreno y la profundidad del tiro minero. Por tal motivo, la Policía de Investigación de la Fiscalía solicitó el apoyo especializado de la Coordinación Estatal de Protección Civil, cuyos equipos descendieron a las cavidades utilizando técnicas avanzadas y equipo adecuado para garantizar la seguridad durante las tareas de recuperación.
Los trabajos de prospección y extracción han resultado en la localización de restos humanos, aunque las autoridades aún no han dado a conocer el número exacto de víctimas, ya que las labores continúan en el sitio para esclarecer la magnitud del hallazgo y brindar una respuesta adecuada a las familias afectadas.
Solicitan investigación exhaustiva ante antecedentes de hallazgos previos
Los colectivos de búsqueda han señalado que en ocasiones anteriores ya se habían encontrado restos óseos en las inmediaciones de este mismo tiro de mina. Esto sugiere que el área podría haber sido utilizada de manera reiterada por grupos delictivos para desapariciones forzadas y para ocultar cuerpos, situación que provoca inquietud y exige una investigación más profunda y meticulosa en todo el polígono afectado.
Las labores de búsqueda se extenderán durante el resto de la semana y se ampliarán exploraciones hacia zonas aledañas, como la comunidad de Casa Blanca, donde se han reportado denuncias similares. Este esfuerzo coordinado busca prevenir que estas atrocidades continúen y garantizar justicia para las víctimas y sus familias.
Hallazgo paralelo de seis cuerpos en fosas clandestinas en Comondú
En un contexto relacionado, el pasado 10 de marzo, colectivos de búsqueda junto con autoridades oficiales confirmaron el hallazgo de seis restos humanos en cinco fosas clandestinas en el municipio de Comondú, en Baja California Sur. Estas fosas fueron encontradas luego de jornadas de excavación emprendidas el 8 de marzo, evidenciando la prevalencia de este flagelo en distintas regiones.
El informe oficial detalló que entre las víctimas se identificó a una mujer y cinco hombres, sin embargo, la ausencia de vestimenta y pertenencias dificulta la identificación visual o preliminar. Esta situación complica el proceso de reconocimiento de las víctimas y subraya la importancia del apoyo genético en la identificación forense.
Ante la falta de indicios materiales visibles, los grupos de búsqueda hicieron un llamado urgente a todas las familias con personas desaparecidas a participar en las pruebas de ADN, que son actualmente el método más fiable para confirmar identidades y poder avanzar en las investigaciones y procesos judiciales correspondientes.
La colaboración entre colectivos, autoridades y especialistas en genética forense resulta indispensable para enfrentar estas tragedias y ofrecer un cierre digno a quienes han sido víctimas de la violencia y el crimen organizado.
La Raza Media obtuvo esta información a través de Diego Soto.