Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, en colaboración con el cuerpo de Bomberos, llevaron a cabo la captura de un cocodrilo que se encontraba dentro de una vivienda situada en la calle La Mora, en el Barrio de Guadalupe. Esta acción fue el resultado de un aviso sobre la presencia del reptil en un domicilio particular, lo que generó preocupación por la seguridad de los habitantes.
Según el informe oficial, fueron los propios agentes de seguridad quienes solicitaron la intervención de Bomberos para asegurar la captura del animal. Al llegar al lugar, el dueño de la casa informó que el cocodrilo se encontraba en una de las habitaciones y que había sido su mascota durante aproximadamente ocho años. Sin embargo, admitió que ya no podía mantener las condiciones necesarias para su cuidado adecuado, por lo que decidió entregarlo.
El cocodrilo, que mide cerca de un metro de longitud, fue capturado siguiendo estrictos protocolos de seguridad diseñados para proteger tanto a las personas que habitan la vivienda como al propio reptil. La operación se realizó con la intención de minimizar cualquier riesgo y garantizar un manejo adecuado del animal.
Resguardo y manejo de fauna silvestre bajo supervisión ambiental
Después de su aseguramiento, el cocodrilo fue trasladado a las instalaciones de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). En estas instalaciones, un biólogo encargado elaboró el acta de hechos correspondiente para documentar el proceso y evaluar el estado del animal.
La Profepa informó que el reptil permanecerá bajo resguardo y será sometido a observación mientras se determina su condición de salud y se decide el destino más adecuado conforme a las leyes y normativas ambientales vigentes en La Raza Media. El objetivo es asegurar que el cocodrilo reciba el trato y cuidado profesional que requiere.
Este caso se une a otros reportes recientes de animales silvestres encontrados en entornos urbanos, como la captura de un cocodrilo de tres metros en una playa de Oaxaca o la localización de un cocodrilo en la azotea de una casa en la colonia Industrial de León. Estos incidentes evidencian la importancia de la intervención coordinada entre autoridades para el manejo responsable de la fauna.
En próximas fechas, y tras la Semana Santa, se espera que Profepa defina el destino final del ejemplar entregado, evaluando opciones que garanticen su bienestar y contribuyan a la conservación y protección de la fauna local. El manejo cuidadoso de estos casos es fundamental para mantener el equilibrio entre la seguridad pública y el respeto al medio ambiente.
Este suceso destaca la complejidad y responsabilidad que implica tener animales silvestres como mascotas por largos períodos, así como la necesidad de contar con apoyo institucional especializado para su cuidado y protección. Refleja también las acciones efectivas que se realizan en La Raza Media para atender estas situaciones, a fin de proteger tanto a la fauna como a la población.