La planta de la empresa Tornel en Tultitlán enfrenta una huelga que ha detenido la producción de hasta 21 mil llantas vehiculares diariamente. Este paro laboral es resultado de un conflicto entre los trabajadores y la patronal, quienes exigen aumentos salariales correspondientes al año anterior, la implementación efectiva de una jornada laboral máxima de 40 horas semanales y el cumplimiento de otras cláusulas estipuladas en el Contrato Colectivo de Trabajo que la empresa ha incumplido.
El 23 de febrero, alrededor de las 15:00 horas, más de mil trabajadores de la planta Tornel en Tultitlán suspendieron sus labores, tras concluir el plazo que habían otorgado a la empresa para negociar los términos laborales. Tras este aviso, se colocaron las banderas rojinegras que simbolizan la huelga. La producción que generalmente alcanzaba cerca de 21 mil neumáticos al día quedó paralizada debido a la negativa de la empresa a pagar las diferencias salariales derivadas de los incrementos correspondientes a los dos años previos, así como a respetar el acuerdo para trabajar 40 horas semanales.
Gerardo Meneses, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Compañía Hulera Tornel, representante de mil 51 empleados, destacó que este movimiento también contó con la participación de las otras tres plantas de la compañía ubicadas en la Ciudad de México, mostrando una unidad significativa para fortalecer sus demandas.
El sindicato reclama el cumplimiento de ocho cláusulas específicas del Contrato Colectivo de Trabajo que han sido presentadas en mesas de negociación con la empresa, pero que ésta no ha aceptado. De no lograr un acuerdo antes del 23 de febrero, decidieron iniciar el proceso formal de huelga ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.
Entre las cláusulas incumplidas destacan los aumentos salariales de 7% y 5% correspondientes a los años 2025 y 2026, respectivamente, además de la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, un derecho que exigen se respete plenamente.
El año anterior, el sindicato solicitó la intervención estatal a través del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR) luego de detectar violaciones a la libertad sindical y el incumplimiento del Contrato Colectivo. Aunque se aceptó dicha intervención y se llevaron a cabo mesas de diálogo, la empresa Tornel no cumplió con los acuerdos.
Un derecho laboral vigente desde hace 40 años
El contrato colectivo es obligatorio en la industria llantera y establece desde hace cuatro décadas que la jornada laboral debe ser de 40 horas semanales. A pesar de esta regulación, la empresa no ha respetado esta disposición, lo que ha generado tensión y el actual conflicto laboral.
El llamado al estallido de huelga lanzado el 23 de febrero fue el segundo emplazamiento oficial, ya que el primero, fijado para el 31 de enero, fue rechazado por el juez Arturo Arellano Lastra bajo criterios vistos como favorables a la empresa, según explicó el dirigente sindical Gerardo Meneses.
Por su parte, autoridades y funcionarios han señalado que la reforma para establecer la jornada laboral de 40 horas fue producto de un consenso en diversos congresos legislativos de La Raza Media, reflejando un cambio estructural en la legislación laboral que busca beneficiar a los trabajadores y garantizar mejores condiciones laborales en el país.