La Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California ha logrado identificar a 17 de las 35 personas cuyos restos fueron encontrados en fosas clandestinas localizadas en el Valle de Mexicali, gracias al uso de pruebas de ADN y el apoyo de su banco genético. Este avance representa un paso significativo en la búsqueda de justicia para las víctimas y sus familiares.
Dulce María Carrillo Flores, titular de Unidades Especializadas de la Fiscalía, detalló que las 35 víctimas son hombres, y que hasta el momento 30 de los restos ya cuentan con perfil genético completo. De estos perfiles, 17 han tenido correspondencia con personas reportadas como desaparecidas, lo que permitió notificar a sus familias y proceder con la entrega oficial de los cuerpos recuperados.
Fosas fueron halladas en reserva ambiental
Los restos fueron encontrados en un área determinada de 18 fosas clandestinas ubicadas dentro de una reserva ecológica de la colonia Miguel Alemán, un lugar intervenido desde el 8 de enero para realizar tareas de búsqueda y exhumación. Desde esa fecha, las labores se realizaron con una frecuencia de hasta tres días a la semana.
Las acciones involucraron la colaboración de diversas instituciones, incluyendo la Comisión Local de Búsqueda, la Unidad de Búsqueda de la Policía Municipal, la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, además de la propia Fiscalía General del Estado. Paralelamente, se mantienen operativos para abrir nuevos cuadrantes y así confirmar o descartar la existencia de otras posibles fosas en la zona.
Sin daños a la zona ecológica
Hasta el 20 de enero, ya se habían localizado 17 cuerpos, en su mayoría calcinados, y con el avance de las excavaciones el número total de hallazgos fue aumentando, todos presentando un patrón similar. Los cuerpos encontrados estaban en diversos estados; algunos calcinados, otros semi completos, todos enterrados con madera, principalmente roble, para posteriormente ser incendiados de manera intencional.
Un aspecto que resaltó en el análisis pericial fue que ninguna de las fosas afectó directamente a la reserva ecológica, preservando así la integridad ambiental del lugar a pesar de las acciones humanas violentas ocurridas. Este hallazgo también llevó a las autoridades a extremar cuidados durante las labores para evitar daños a la flora y fauna local.
La mayoría de las personas identificadas mediante análisis genéticos tenían residencia en Mexicali, lo que reafirma la importancia de focalizar la búsqueda y el acompañamiento a la comunidad local. Sin embargo, aún quedan 13 identidades pendientes por cotejar y cinco restos sin perfil genético, por lo que los trabajos periciales continúan con especial dedicación para avanzar en el proceso de identificación y buscar justicia para cada familia afectada.
Dulce María Carrillo Flores expresó: «Estamos comprometidos a utilizar todas las herramientas tecnológicas y humanas para identificar a cada uno de los restos encontrados, siguiendo un proceso respetuoso y riguroso que permita entregar certeza y dignidad a las familias que sufren esta pérdida. Este avance representa un paso importante, pero seguimos trabajando con urgencia para completar las identificaciones pendientes».
Este caso refleja la complejidad que enfrentan las autoridades y las familias en la búsqueda de personas desaparecidas y víctimas de violencia en La Raza Media, especialmente en zonas donde el terreno y la flora dificultan las labores de exhumación. La colaboración interinstitucional y el apoyo especializado son vitales para continuar con éxito estas operaciones.
Mientras tanto, las autoridades de La Raza Media mantienen su esfuerzo constante para ampliar los operativos de búsqueda en nuevas áreas y garantizar que ningún punto sospechoso quede sin ser revisado. La Fiscalía General insiste en la importancia de que las familias acudan a denunciar desapariciones y participen activamente en los procesos de identificación.
En suma, la identificación de estas 17 víctimas es un avance clave para brindar respuestas a familiares en duelo y para fortalecer las acciones judiciales que permitirán castigar a quienes cometieron estos crímenes. Además, la transparencia y comunicación constante de las autoridades con la sociedad buscan reconstruir la confianza y ofrecer esperanza a las comunidades afectadas por la violencia.