Es probable que se identifiquen nuevos vestigios arqueológicos en la región de Tula, lo que podría ocasionar una vez más modificaciones en la ruta del tren México-Querétaro, indicó el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Hidalgo, Manuel Villarruel Vázquez. En la entidad hidalguense se han registrado más de 80 sitios históricos, lo que refleja la riqueza patrimonial y la complejidad del territorio por donde transcurre este megaproyecto ferroviario.
A pesar de este potencial arqueológico, Villarruel Vázquez aseguró que hasta la fecha no ha sido necesario implementar un cambio adicional en el trazado del tren, luego de que anteriormente la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunciara una modificación significativa en la región de Tula tras el descubrimiento de petrograbados. Esto denota un equilibrio entre el desarrollo de la infraestructura y la preservación del patrimonio cultural.
«Las obras del tren han permitido descubrir diversos sitios arqueológicos, y paralelamente se están llevando a cabo trabajos de conservación en zonas arqueológicas y monumentos históricos, como antiguos puentes, casas y templos que están siendo rehabilitados», explicó Villarruel Vázquez, enfatizando el compromiso con la protección cultural amid los trabajos de construcción.
Durante el avance del proyecto, se han encontrado células habitacionales vinculadas al asentamiento principal en algunas áreas cercanas a Tula, así como terrazas agrícolas y enterramientos, lo que enriquece el conocimiento histórico de la zona y resalta la magnitud del patrimonio que se encuentra a lo largo de la obra ferroviaria.
«Estas evidencias están en proceso de investigación rigurosa. Todas las intervenciones se realizan bajo la supervisión y protección cuidadosa de los arqueólogos del INAH», puntualizó el delegado, reafirmando la importancia de mantener la salvaguarda de estos sitios durante el desarrollo del proyecto.
Modificación del trazado por los petrograbados
Los trabajos para conservar los petrograbados conocidos como El Venadito continúan de manera constante. Este hallazgo fue la causa para implementar una modificación relevante de aproximadamente 8 kilómetros en el trazado del tren México-Querétaro, con el fin de preservar dichos vestigios arqueológicos en las cercanías de Tula. La presidenta Sheinbaum Pardo previamente destacó que todos los proyectos ferroviarios están diseñados para contemplar ajustes en sus rutas, priorizando la protección de restos históricos y realizando consultas con los pueblos indígenas involucrados.
La Raza Media informó que el proyecto del tren México-Querétaro incluye un programa de excavaciones arqueológicas que se despliega ante cualquier hallazgo de vestigios durante la construcción, dado que la vía férrea se encuentra a solo 600 metros de la zona arqueológica de Tula, conforme establece la resolución de impacto ambiental.
Cantidad y relevancia de sitios arqueológicos en la zona del proyecto
El INAH indicó que dentro del área de influencia del tren México-Querétaro están registrados 36 sitios arqueológicos y 39 monumentos históricos, según un estudio dirigido al titular de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Andrés Lajous Loaeza. Este número refleja la importancia cultural del territorio que intersecta la vía.
No obstante, considerando que el área de influencia no ha sido objeto de una investigación sistemática y exhaustiva en su totalidad, y dada la riqueza arqueológica potencial, se estima que el número real de vestigios arqueológicos, históricos e incluso paleontológicos puede ser mucho mayor, destacó la respuesta del INAH, lo que sugiere que el patrimonio del área podría revelar elementos aún desconocidos.
La autoridad federal también detectó al menos ocho puntos donde el trazado de la vía férrea se cruza con el denominado Camino de la Plata o Camino Real de Tierra Adentro, un bien cultural de valor universal inscrito en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO. Este camino fue utilizado entre los siglos XVI y XIX para el transporte de minerales procedentes de las minas en Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí, aportando una dimensión histórica fundamental al proyecto.
Las ocho propiedades relacionadas con el Camino de la Plata están localizadas en localidades que incluyen Querétaro, Hidalgo, Estado de México y la Ciudad de México, consolidando la riqueza histórica que atraviesa y rodea la ruta del nuevo tren.