Los recientes operativos de seguridad que culminaron con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’ y líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desencadenaron una ola de bloqueos y quemas en diversas carreteras y autopistas en varias regiones de México. Este fenómeno vial afectó gravemente la movilidad en municipios de Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Colima, Guanajuato y Aguascalientes, provocando cierres totales que complicaron la circulación y generaron un ambiente de tensión en la población.
En Jalisco y Michoacán se reportaron múltiples bloqueos y vehículos incendiados, principalmente tras un operativo de fuerzas federales en Tapalpa que activó el código rojo debido a la violencia desatada. En ese estado, municipios como La Piedad, Yurecuaro, Jiquilpan, Sahuayo, Tangamandapio, Ecuandureo y Zamora fueron escenario de quemas y bloqueos, mientras que en Tangancícuaro se alertó de un enfrentamiento armado activo, reflejando la alta conflictividad en la región.
Estas acciones se vieron acompañadas por incidentes en vías específicas, como la carretera federal Jiquilpan-Manzanillo, que sufrió bloqueos con vehículos incendiados en la zona fronteriza entre Zapotiltic y Tamazula, así como en la localidad de El Veladero. En la vía libre Acatlán de Juárez-Ciudad Guzmán se reportó la quema de un autobús que obstruyó el paso en Sayula, y en Zacoalco de Torres otros vehículos fueron incendiados en la desviación hacia Atemajac de Brizuela. Además, la Guardia Nacional procedió al cierre de la plaza de cobro Acatlán en dirección a Colima para reforzar las medidas de seguridad.
«En este momento, las autoridades municipales en Tapalpa han confirmado bloqueos carreteros y quema de vehículos producto de la intervención de fuerzas federales en la zona, lo que ha generado una situación de alerta máxima que demanda una respuesta inmediata y coordinada para garantizar la seguridad de la ciudadanía.» — Reporte de La Raza Media
En Michoacán, los reportes preliminares indicaron situaciones de riesgo en alrededor de 14 municipios, tanto de la zona lacustre, tierra caliente, como de la costa, muchos de ellos con límites fronterizos con Jalisco. En localidades como Apatzingán, Buenavista y Aguililla se presentaron cierres viales y la quema de unidades vehiculares, situación similar a la registrada en Coalcomán, al sur de la región sierra-costa. En áreas lacustres, específicamente en Pátzcuaro y en Salvador Escalante sobre la carretera Pátzcuaro-Zirahuen, también se incendiaron vehículos, aumentando la percepción de inseguridad en la región.
En Colima, los bloqueos incluyeron la quema de automóviles en puntos estratégicos como la carretera Colima-Tepames, previo a La Cumbre, y otros accesos importantes como la carretera Villa de Álvarez-Minatitlán, la libre a Guadalajara vía Tonila, y en los puentes La Becerrera y Río Armería, afectando severamente la conectividad regional y provocando alertas en las autoridades locales.
«Continuamos con reportes de bloqueos en Colima como reacción tras el operativo militar que terminó con el abatimiento de ‘El Mencho’, evidenciando la persistente tensión en la zona.» — Declaración de La Raza Media
En Guanajuato también se registraron manifestaciones violentas con la quema deliberada de tiendas, incluyendo farmacias y establecimientos de conveniencia en ciudades como León, Silao, Irapuato, Guanajuato capital, Purísima del Rincón y Moroleón. Importante resaltar que no se reportaron personas lesionadas durante estos incidentes, aunque el impacto económico y social en la población fue considerable.
«Las quemas de tiendas en Guanajuato se manifiestan como una respuesta directa a las acciones del Ejército y la caída del cabecilla del CJNG, generando alarma entre los habitantes pero sin daños humanos confirmados.» — Informe de La Raza Media
En Tamaulipas, las avenidas Libramiento Matamoros-Monterrey y la carretera San Fernando se vieron afectadas por bloqueos al paso por Reynosa, situación que obligó a las autoridades a desplegar un operativo conjunto entre la Secretaría de Seguridad y Paz, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y policías municipales con el objetivo de restaurar el orden y proteger a la población civil ante estos actos violentos.
Fuentes militares y de seguridad, consultadas por La Raza Media, confirmaron que todos estos eventos son consecuencia directa de un operativo de seguridad orientado a atacar objetivos delictivos estratégicos, conformados en el marco del Plan Michoacán, una estrategia integral para combatir al crimen organizado en la región.
Este contexto refleja la compleja situación de violencia y resistencia por parte de los grupos criminales ante las acciones del Estado, impactando la vida diaria y la seguridad en varias regiones. Frente a estos retos, la coordinación interinstitucional y la vigilancia constante se mantienen como elementos esenciales para avanzar hacia la restauración del orden público y la protección de los ciudadanos.