El gobierno de Coahuila ha anunciado la adquisición de nuevas cámaras de vigilancia destinadas principalmente a los municipios más pequeños, entre ellos Candela, confirmó el Fiscal General Federico Fernández Montañez. Esta iniciativa busca mejorar la seguridad en lugares que tradicionalmente han contado con menos recursos y vigilancia directa.
El Fiscal explicó que se concederá prioridad a estas localidades con la instalación de cámaras consideradas de «primer mundo», apostando por tecnología avanzada para garantizar un monitoreo eficaz. La intención es cubrir zonas donde la presencia policial es limitada o difícil de mantener constante.
Este esfuerzo forma parte del operativo de Semana Santa en Coahuila, bajo el lema: «donde no hay una patrulla, hay una caseta; si no hay una caseta, hay una cámara; y donde no hay una cámara, hay un ciudadano con los grupos de seguridad que nos va reportando». Además, se trata de una inversión sin precedentes, anunciada por el Gobernador, aunque aún no se ha definido en su totalidad el alcance económico, se ha señalado el enfoque específico en municipios pequeños de la entidad.
«Estas cámaras son de primer nivel, y se dará preferencia a municipios pequeños como Progreso, Hidalgo y Candela», un municipio que se encuentra a menos de 50 kilómetros de Lampazos, Nuevo León, enfatizó Fernández Montañez, destacando la importancia estratégica de estas localidades.
El Fiscal describió la región como un «terreno hostil», razón por la cual se ha optado por reforzar la vigilancia a través de estas cámaras. La tecnología permitirá una supervisión constante y directa vinculada al Centro de Comando, Control, Cómputo y Comunicación (C4) de las fuerzas de seguridad en Coahuila.
«Todo el territorio está cubierto por cámaras que transmiten directamente al C4, facilitando la reacción inmediata de las fuerzas de seguridad», afirmó el funcionario estatal, resaltando la ventaja de tener múltiples puntos de observación.
Esta estrategia representa un apoyo clave para monitorear zonas que son difíciles de acceder y donde establecer una presencia policial permanente resulta complicado. Así, se amplían «los ojos» de vigilancia con menor necesidad de desplazamiento constante de personal en campo.
No obstante, Fernández Montañez reconoció que el mayor desafío será mantener estas cámaras en óptimas condiciones para asegurar su funcionamiento contínuo.
«Las cámaras, al igual que las patrullas, requieren un mantenimiento constante: desde la renovación de la energía eléctrica, la fuente de energía, el cableado, hasta la limpieza y mantenimiento de las lentes», explicó el Fiscal, subrayando la importancia del cuidado continuo de la infraestructura de seguridad.
En conclusión, este plan de modernización tecnológica representa un paso significativo para fortalecer la seguridad en municipios pequeños de Coahuila, logrando una vigilancia más eficiente y reduciendo los riesgos en áreas con difícil acceso. La apuesta a las cámaras de alta tecnología apunta a mejorar la percepción y realidad de seguridad en La Raza Media, beneficiando directamente a las comunidades menos atendidas.