El subsecretario de Educación en La Laguna de Durango, Fernando Ulises Adame de León, anunció una iniciativa que busca fortalecer la seguridad en las escuelas de la región mediante la posible adquisición de 250 detectores de metales. Esta medida surge como respuesta a las amenazas persistentes que han afectado a los centros escolares, con la intención de garantizar entornos más seguros para los estudiantes.
Adame de León explicó que esta estrategia, en conjunto con la Operación Mochila y el apoyo activo de los padres de familia, permitirá identificar con mayor eficacia a los alumnos que pudieran estar involucrados en incidentes relacionados con la presencia de objetos metálicos prohibidos. Los directivos de cada plantel serán los encargados de la supervisión y uso de estos dispositivos.
Esta iniciativa contempla que, al detectarse la alarma del detector de metales, el alumno deberá abrir su mochila frente a un padre o tutor para una revisión minuciosa del contenido. Esta medida busca mantener el equilibrio entre la seguridad escolar y el respeto a los derechos de los estudiantes, un aspecto que ha sido dialogado previamente con la Visitaduría Regional de la Comisión Estatal de Derechos Humanos para evitar posibles vulneraciones.
El subsecretario destacó la importancia de revisar y actualizar los protocolos de seguridad en las escuelas, subrayando que es imprescindible reducir la frecuencia de falsas alarmas, las cuales obligan a intervenciones de la Guardia Nacional o del Ejército Mexicano, y enfocarse más en la prevención interna dentro de los propios planteles.
Actualmente, ya se han adquirido los primeros detectores de metales, y se proyecta que el número de dispositivos cubrirá al menos dos por escuela, considerando la cantidad de planteles y la distribución por turnos. En total, la Subsecretaría de Educación supervisa más de 160 centros educativos entre telesecundarias y educación básica, para los cuales se está estimando la compra que permita implementar el sistema de detección de manera integral.
Ante la restricción en el uso de cámaras de videovigilancia en espacios sensibles como los sanitarios, los detectores de metales se presentan como una alternativa viable para reforzar la seguridad sin invadir la privacidad de los estudiantes. Además, la compra de estos aparatos cuenta con respaldo presupuestal y se está promoviendo la colaboración de los padres de familia para asegurar su adquisición y mantenimiento.
Adame de León prevé que para el próximo mes de mayo se definan y concreten los procesos de adquisición de los detectores. Hizo un llamado a la comunidad educativa y a los padres para que se sumen a esta iniciativa, fomentando un ambiente donde las falsas alarmas disminuyan significativamente y la seguridad en las escuelas sea una prioridad permanente.
En consecuencia, esta acción representa un paso importante hacia la modernización de la seguridad escolar en La Laguna de Durango, buscando una convivencia más segura y protegida para los estudiantes, eliminando riesgos potenciales y fortaleciendo la confianza entre la comunidad educativa, los padres y las autoridades.