La Fiscalía General del Estado (FGE) Zona Norte ha presentado cargos formales contra Nataly Isela ‘N’ y Martín Alberto ‘N’, madre biológica y padrastro, respectivamente, del menor Daniel A.C.D., de seis años, quienes son señalados como los responsables del homicidio agravado y calificado del niño. Un Tribunal de Control ordenó que ambos enfrenten el proceso penal bajo prisión preventiva.
Según los datos oficiales, la pareja es directamente responsable del fallecimiento del niño, quien sufrió una brutal golpiza que le causó heridas fatales. La causa del deceso fue un shock hipovolémico hemorrágico originado por una laceración hepática provocada por un trauma cerrado en el abdomen, resultado de los golpes recibidos.
Además del daño físico extremo, la Fiscalía reveló que el menor vivía en un ambiente de violencia continua, donde era víctima de agresiones tanto sexuales como psicológicas. Esto evidencia un contexto de abuso prolongado que contribuyó a la tragedia.
Los hechos fueron reportados el día miércoles previo, cuando una llamada de emergencia al número 911 alertó sobre un niño inconsciente que necesitaba atención médica urgente. Al llegar al lugar, la policía municipal escoltó el vehículo que trasladaba al menor hasta el Hospital 66 del IMSS. Lamentablemente, al ingresar al centro hospitalario, el niño ya había fallecido y el examen médico reveló claras señales de violencia, lo que motivó la detención inmediata de la pareja responsable.
Durante el fin de semana, en audiencia ante el Tribunal de Control, se formularon los cargos y se dictó la prisión preventiva como medida cautelar para Nataly Isela ‘N’ y Martín Alberto ‘N’. Se estableció que la próxima audiencia para decidir la vinculación o no a proceso será el miércoles 11 de febrero.
Homenaje al niño en la escuela preescolar Juan Francisco Márquez
En la escuela preescolar Juan Francisco Márquez, ubicada en la colonia ‘Los Alcaldes’, se llevó a cabo una emotiva ceremonia privada en memoria de Daniel. El personal docente y los niños rindieron homenaje al pequeño instalando un altar en una de las canchas escolares, decorado con globos blancos, una cruz y juguetes que recordaban la inocencia del niño.
Los alumnos encendieron velas blancas que fueron colocadas delicadamente en el altar, expresando su despedida y respeto. Los maestros expresaron su tristeza y señalaron que desconocían la situación de violencia que sufría Daniel, pues él asistía de manera irregular a clases y siempre se mostraba alegre durante su presencia en la escuela.
“Como institución educativa y docentes, no logramos identificar la violencia que el niño padecía, pues solo asistió 10 días de manera irregular. Con esas pocas jornadas no hubo forma de percibir que algo estaba mal, ya que siempre llegaba contento y con una actitud positiva”, expresó el mensaje difundido por la dirección de la escuela a través de redes sociales.
La pareja acusada también cuidaba a dos niñas: una menor de ocho años, hija biológica de Nataly Isela ‘N’, y un bebé de 11 meses, hijo biológico de ambos. Por su seguridad y bienestar, ambas menores fueron trasladadas a un centro de albergue bajo la supervisión del DIF estatal.
Este caso ha generado una amplia atención respecto a la protección infantil y al seguimiento que deben tener las autoridades y las escuelas para prevenir tragedias derivadas de la violencia intrafamiliar. La justicia continúa su curso mientras la sociedad demanda mayor vigilancia y apoyo a los menores en situación de riesgo.