Durante los primeros meses de 2026, la Reserva Ecológica de Jimulco ha reportado siete conatos de incendio que han afectado aproximadamente cuatro hectáreas, según datos proporcionados por la Fundación Jimulco. Esta situación pone en alerta a las autoridades y a la comunidad local debido a la importancia ecológica de la zona.
Karla Novella, responsable de la administración de la reserva, precisó que durante el año anterior se registraron diez conatos de incendio que afectaron una extensión similar en superficie. Aclaró que los conatos son incendios de pequeña magnitud, generalmente con una afectación menor a una hectárea, que comúnmente se originan por causas como colillas de cigarro en carreteras o el efecto lupa provocado por la luz solar.
Colaboración comunitaria para combatir incendios
«La participación activa de una brigada contra incendios, compuesta por cerca de diez habitantes locales, además del Comité de Vigilancia Comunitaria, ha sido clave para mitigar el impacto de estos incidentes y evitar que se extiendan”, explicó Novella, subrayando la importancia del grupo de respuesta rápida formado por residentes que supervisa diariamente los recursos naturales de la reserva.
Esta colaboración ha contribuido significativamente a reducir el número de reportes de incendios, mostrando el compromiso de los pobladores con la conservación del área protegida.
En relación con el polémico evento conocido como ‘Jimulcazo’, que habría generado daños al ecosistema en la Sierra y Cañón de Jimulco, la directora informó que el caso fue remitido a las autoridades federales para una investigación exhaustiva. Las instancias responsables incluyen a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
Novella enfatizó que su preocupación principal es la preservación biológica del ecosistema, destacando que la reserva alberga alrededor de 832 especies, con un enfoque especial en el humedal del río Aguanaval, una zona de gran biodiversidad.
Asimismo, comentó que aunque el reglamento vigente ha sido diseñado para atender las necesidades específicas de la región, es necesario fortalecerlo y garantizar su cumplimiento riguroso para proteger mejor el área.
Situación ecológica y próximos pasos
«Hemos realizado revisiones detalladas, aunque la falta de tecnología impide confirmar la mortalidad de peces; sin embargo, la turbidez del agua es un indicador preocupante de los daños ecológicos sufridos», señaló Novella, reflejando la complejidad para evaluar el impacto completo de los incidentes en el ecosistema acuático.
Ante la proximidad de la Semana Santa, diversas autoridades coordinan esfuerzos para intensificar la vigilancia en la Sierra y Cañón de Jimulco, dado que la afluencia de turistas durante este periodo incrementa el riesgo de nuevos incidentes.
Estos eventos ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer medidas preventivas y ambientales en la zona para garantizar la conservación de este valioso patrimonio natural. La respuesta conjunta de autoridades, comunidades locales y expertos es esencial para proteger y preservar la integridad ecológica frente a desafíos como los incendios y actividades irregulares que afectan la reserva.